mansión

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Sinónimos para mansión

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
Éstas son las primeras pruebas de Xibalbá, pero Supremo Maestro Mago. Principal Maestro Mago, no entraron; basta con mencionar los nombres de las mansiones de pruebas.
Juntos vinieron de allá, lejos, del Este. Brujo del Envoltorio, abuelo, padre de las nueve Grandes Mansiones, de los Cavek. Brujo Nocturno, abuelo, padre de las nueve Grandes Mansiones de los Niha.
Lava mi corazón de inclinaciones torpes, a Ti mi espíritu levanta, para que no me cierren mis pasiones las puertas de las célicas mansiones que me abrió del bautismo el agua santa.
Guarda-Botín, abuelo, padre de las cuatro Grandes Mansiones de los Ahau-Quiché. Tres fracciones de pueblos fueron. No perdidos los nombres de sus abuelos, sus padres, quienes engendraron, se desarrollaron allá lejos, en Oriente.
A una de aquestas mansiones de artificiosa estructura, alcázar de la belleza y red del amor, fué en suma donde el mercader condujo con gran silencio y mesura al rico don Luis Tenorio, que su intención no barrunta; y en una de estas mansiones, la más lejana sin duda, pero la más ostentosa que en sus jardines se oculta, fué donde encontró Tenorio, tal vez para su fortuna, cinco doncellas bellísimas cual él no las viera nunca.
Después gobernaron los jefes Cotuha e Iztayul, nombre del Consejero del Consejero Lugarteniente; gobernaron allá en Chi Izmachi, que se convirtió en una ciudad perfecta que ellos hicieron. Tres Grandes Mansiones solamente se formaron en Iznachi, las veinticuatro Grandes Mansiones no se formaron todavía.
Sus tres Grandes Mansiones se formaron: una, la Gran Mansión de los Cavek; otra, la Gran Mansión ante el” rostro de los Niha; otra también, la de los Ahau-Quiché.
Por esto se regocijaron los llamados las tres Grandes Mansiones; allí bebieron sus bebidas: allí comieron sus alimentos, precio de sus hermanas, de sus hijas; se regocijaron en sus corazones.
Hicieron sus alimentos, sus calabazas cinceladas, en sus Grandes Mansiones. “Solamente nuestras acciones de gracias, solamente nuestras ofrendas, como signo de nuestro discurso, como signo de nuestra palabra sobre las esposas, los esposos”, decían.
Los más felices fueron sepultados dentro del asilo de sus mansiones domésticas; y los más desgraciados han cubierto los campos de Venezuela con sus huesos; después de haberlos regado con su sangre… por el solo delito de haber amado la justicia.
Numerosas, considerables, sus Grandes Mansiones, cuando éstas celebraron Consejo; se reunieron, se subdividieron, porque habían nacido sus querellas; se envidiaban por el precio de sus hermanas, el precio de sus hijas, ya no ofrecían sus bebidas ante sus rostros.
Entonces se separaron en nueve clanes; habiendo acabado la querella de las hermanas, de las hijas, se ejecutó la decisión de que gobernarían veinticuatro Grandes Mansiones, y esto sucedió.