mantón


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Sinónimos para mantón

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
-Pos esa Lola tiée un mantón que no hay otro que se atreva a hablarle de tú, como que, según cuentan, tuvo que pulir un lagar pa poer regalárselo Joseíto el Cáncamo, que ustés lo conocerán porque estuvo mucho tiempo fincao en Jotrón y en Roalabota.
Este sentía que una profunda inquietud aceleraba el latir de su corazón al pensar que un mal encuentro le hiciera perder los dos pequeños fardos de sedería amarrados a las ancas de su Careto, y con ellos el codiciado mantón y las dos magníficas arrancadas de oro y diamantes que rabiaba ya por ver adornando las casi invisibles orejas de su Rosalía.
-¿Y qué fué lo que le regaló ese otro que, según dicen, anda arrullando en tu aguaero? -Pos ése le quiso regalar un mantón, que era lo que yo tenía empeño en regalarle, un mantón que vendía la Trini la Petaquera.
A la clara luz de la luna pudo verse todo empapado en sangre; el dolor agudizábase por momentos; una gran laxitud habíase apoderado de él; parecíale verlo todo como al través de un tul vaporoso; sus ideas y recuerdos surgían en su imaginación como loca y vertiginosamente barajados por las manos habilísimas de un prestidigitador; Rosalía, el Chirimollo, las arracadas, el mantón, la hipoteca, sus viejos, el Petaquero, el teniente Mendiola, todos los seres amados y no amados parecían bailotear en su cerebro una danza fantástica y grotesca.
Antes me paso ar moro y reniego de mi ley. -Ahora mismito pules er jaco, y yo pulo mis arracás y mi mantón e Manila y las entrañas, ¿tú te enteras?, y las entrañas.
El viento seguía soplando cada vez más huracanado, y la lluvia empezó a arreciar, salpicando el rostro de Trini, que se defendía con el maltrecho mantón.
-Pos, hija, llevo un vestío de sea que ya lo quisiera, pa ella lucirlo, la reina regente; un mantón que no está pagao dando por él to lo que pesa en billetes de a cinco chuscos; una gargantilla que toa la que la ve se quea hirnotizá; unos sarcillos de oro y diamante que están pidiendo a voces orejas de topacios, y un abanico de marfil to calao, tan calao que no se le ve el marfil, como que vale un millón; yo no te diré más sino que Toña, la hija del Caracola..., la Antoñica...., la que casi to el año está escupiendo y dándole guita al corsé...
-Pus pa eso tengo yo cinco azucenas y tos de elástico, como que si hoy las vendo yo es poique como los hijos son unos déspotas pa uno y como a mi Olorcilla, que hoy no está aquí, se le ha puesto entre ceja y ceja el que le merque un mantón de Manila, pos lo que pasa, me voy a desprender por dalle gusto de esas cinco rosas de mayo que son cinco plumas de las alas de mi corazón.
Conforme le diba diciendo, la Rafaela está por Cayetano y Cayetano está al cabo de la calle de que la chavalilla está rabiando por tener un güen mantón pa los días de repique, y el otro día, al enterarse de que la señá Trini la Petaquera quería vender el suyo que, según ella, le costó a su hombre cuando se casó, cerca de cien machacantes, pos Cayetano se fué a verla, a ver si podía jincarle el diente, y endispués de una semana de chalaneo, ha conseguío que la Trini se lo dé en treinta chuscos, quince al contao y el resto a dos duros por semana.
-Porque él contaba con poer vender rigular el ropero de luna, y no ha encontrao un alma caritativa que le dé más de cuatro chavos por el ropero, y como el Galafate se ha enterao de este trajín y el hombre está a caza de casolidades, pos el hombre se ha enterao de lo que al otro le ocurre, y lo que pasa, que ahora quiere llevarle el pulso y, seguramente, va a ser él el que le regale el mantón a la Rafaela, y esto es lo que, como es natural, trae sin vivir a Cayetano.
A puñaos tenía los pretendientes, pero desde lejos, porque como yo tengo el genio que Dios me dio, y allí en Málaga me conocen a mí más que el monumento de Torrijos, pos lo que pasa, no se atrevía ninguno a enganchar en el fleco de su mantón ni uno de los botones de la americana, y una vez que uno se premitió arrimarse una miajita más de lo que el bando dice, lo cojí con dambas manos por dambos hijares, y na lo que pasó, que cuando lo sorté llevaba el litri cuasi asomándosele por la boca los riñones.
-Pos mire usté: se va usté a llevar la flor der partio, poique esos cinco los he criao yo como si jueran cinco de mis hereeros, y ya le digo a usté que si no juera por mi Olorcilla, que se ha empeñao en eso del mantón...