Ejemplos ?
Ningún goce, ningún lujo se permitió. Tostadas de pan moreno con salada manteca, cerveza amarga y fuerte, le mantenían. Sus muebles eran sólidos, feos y sencillos.
La concentración de la cultura meramente literaria en las capitales; el erróneo apego de las repúblicas a las costumbres señoriales de la colonia; la creación de caudillos rivales consiguiente al trato receloso e imperfecto de las comarcas apartadas; la condición rudimentaria de la única industria, agrícola o ganadera; y el abandono y desdén de la fecunda raza indígena en las disputas de credo o localidad que esas causas de los trastornos en los pueblos de América mantenían, –no son, de ningún modo los problemas de la sociedad cubana.
Ya había cesado de llover; comenzaba a apuntar el día y en las ramas de los manzanos sin hojas unos pájaros se mantenían inmóviles, erizando sus plumitas al viento frío de la mañana.
Entretanto se mantenían en la de Cumaná los que habían permanecido fieles a Sedeño, que, reforzado de nuevo en Puerto Rico, llegó a Maracapana, para unirse con los que le esperaban deseosos de recobrar lo perdido.
Como Joseíto no había catado la gracia de Dios aquella mañana, no se hizo repetir la invitación, y momentos después, y no sin haberse previamente aseado la dentadura, mantenían el siguiente diálogo, sentados frente a frente en el hondilón del Carabinero el señor Casimiro el Palangana y Joseíto el Perejiles.
Vivían en una pequeña población que contaba escasos habitantes, y se mantenían con los productos de la pesca que el iba a vender a la ciudad a un antiguo amigo suyo.
Más condenable aún será para aquellos a quienes por todos sus medios la ciudadanía les reprobó los actos ilegítimos que en el mandato de Gobierno asumían y mantenían.
Al cruzar los claustros, al ver mi nombre al pie de algunos dibujos que aún se mantenían fijos en la pared con sus modestos cuadros negros...
de Andino por Santa Fe los facultaban de manera expresa – según se ha visto anteriormente – para examinar en junta con los representantes – de los demás “Pueblos Libres” aquí congregados el diferendo que todos mantenían con Buenos Aires y fijar de común acuerdo la fórmula para solucionarlo pacífica, definitiva y sinceramente.
En efecto, mientras los aztecas desarrollaban su ideología imperialista-militar-materialista, representada en la dualidad Tláloc-Huitzilopochtli, muchos otros pueblos como los mayas, purépechas, tepanecas entre otros mantenían la antigua dualidad Tláloc-Quetzalcóatl, que aún se manifestaba en algunos de los pueblos de la llamada triple alianza, ya que los texcocanos por influencia de Netzahualcóyotl se mantuvieron fieles a la antigua doctrina tolteca.
Teniendo la oportunidad de desactivar el entorno político del conflicto, no sólo lo mantuvieron, sino que lo agudizaron e incorporaron en los extremos de la polarización, de esta forma, a sectores que antes se mantenían al margen.
En consecuencia, él mismo, a la cabeza de todos los que estaban en el Hotel, —Wells, Temple, Milne y algunos otros que tenían rifles—, salieron a llamar a la Guardia, incrementando su número con los que encontraban en las calles, a quienes compelían a incorporarse con sus fusiles disparándoles a los soldados que todavía mantenían un nutrido tiroteo y cometían depredaciones.