Ejemplos ?
Era uno «de aquellos profesionales de la revolución que la Komintern mandaba durante los años treinta a los rincones más apartados del globo para que ayudasen en la constitución de partidos comunistas, impusiesen las instrucciones que llegaban de Moscú y mantuviesen la pureza ideológica de las nuevas organizaciones».
Demóstenes insistió en hacerlo mientras que los tracios todavía mantuviesen en su poder las ciudades de Serreo, Mirteno y Ergisca pero, a pesar de sus esfuerzos, los enviados atenienses (incluyendo a Esquines y a él mismo) permanecieron en Macedonia durante tres meses enteros, hasta que Filipo volvió triunfante de Tracia habiendo subyugado toda la región.
Según el nuevo plan, la inmigración judía se limitaría a 75.000 personas en los siguientes cinco años y con el previo consentimiento árabe (lo que en la práctica suponía el cierre a la inmigración legal en vísperas del inicio de la guerra), de modo que los judíos mantuviesen siempre un estatus minoritario.
Además, la bisabuela de Tobío, María Xosefa Martínez Viojo, era tía paterna de Rosalía de Castro. Esto hacía que las dos familias mantuviesen una cierta relación.
Se vió la necesidad de crear sistemas integrales de información que mantuviesen consistentemente la información misional a todos los niveles de la organización.
Estaban muy arraigados a su tierra, luchaban por su espacio vital y por sus fueros pero no deseaban hacerlo fuera de sus provincias. Tampoco aceptaban que batallones de otra provincia se mantuviesen mucho tiempo en su territorio.
No existen documentos que avalen la teoría de que Hijikata y Okita mantuviesen una amistad e incluso es debatible el hecho de que ambos se llevaran bien.
Después de completar tres años de estudios de la filosofía budista y de entrenamiento intensivo en meditación, incluyendo la transmisión para una práctica única del Budismo Camino del Diamante, llamada muerte consciente (tibetano: Phowa), el XVI Karmapa les pidió que enseñaran, establecieran centros y se aseguraran que las enseñanzas se mantuviesen vivas y atractivas para las personas inteligentes, críticas y laicas del mundo Occidental.
Con la sublevación del 18 de julio de 1936 que daría lugar a la guerra civil, Pozas se situó en defensa de la legalidad constitucional y consiguió que un gran número de unidades del cuerpo de la Guardia Civil se mantuviesen leales a la República, exhortando a las fuerzas a sus órdenes a que cumpliesen «con absoluta lealtad el precepto reglamentario de permanecer fieles a su deber por el honor de la Institución».
Por consejo de miembros de su corte, decidió finalmente que se trasladasen a la Academia de San Fernando para que sirviesen de ejemplos de enseñanza para los jóvenes artistas. Esta medida se aprobó a condición de que dichos cuadros de desnudo se mantuviesen reunidos en una sala de acceso restringido.
Dos años más tarde, el reino de Bután se independizó del Raj, firmando un acuerdo con los hindúes para que mantuviesen sus relaciones exteriores.
El rey concedía alodios (tierras en propiedad -con o sin documento escrito-) al primero que las roturase, es decir, a campesinos que de esta manera mantenían su condición jurídica de libres, con la condición de que las cultivasen y se mantuviesen bajo su mandato; cosa no fácil, dado que tal concesión se hacía en unos momentos y lugares en que la situación militar era precaria: los siglos IX y X en el territorio fronterizo recién conquistado a los musulmanes (entre la cordillera Cantábrica y el Duero -en el reino astur-leonés-, o en las zonas del Vallés o la Plana de Vic -en los condados catalanes-).