marón


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  • sustantivo

Sinónimos para marón

morueco

Ejemplos ?
Con el transcurso de los años, los monasterios que arrancan de la experiencia de San Marón se federan, asentados la mayoría de ellos en las diócesis de Cyro y Alepo (Siria).
Entre el 702 y el 705, los monjes de Bet Morún (valle del Oronte), monasterio que preside la federación maronita, eligieron a su primer Patriarca, Juan Marón, consagrando posteriormente obispos en su monasterio.
De la profunda y difícil vida y de la espiritualidad de la Iglesia Maronita, y sin olvidar a los millares de fieles que dieron su vida por la fe, un importante elenco de santos y beatos maronitas es la aportación de esta Iglesia particular a la Iglesia universal. Veámoslos. San Marón. Fundador de la comunidad maronita.
Los tres mayores de éstos, llamados Marón, Leneo y Astreo, eran iguales a su padre, y por ellos fueron también conocidos como silenos.
Julio César Escalígero se estaba atormentando por otro lado en sus Exercitaciones, mientras pensaba las desvergonzadas mentiras que escribió de Homero y los testimonios que le levantó por levantar a Virgilio aras, hecho idólatra de Marón.
Oídos que están llenos del blando halago del cantar de Laura, y del dulce ruido que forma triste el aura meciendo los laureles que la tumba cubren de Tasso y de Marón...
¡Oh si ya de cuidados enojosos exento, por las márgenes amenas del Aragua moviese el tardo incierto paso; o reclinado acaso bajo una fresca palma en la llanura, viese arder en la bóveda azulada tus cuatro lumbres bellas, oh Cruz del Sur, que las nocturnas horas mides al caminante por la espaciosa soledad errante; o del cucuy las luminosas huellas viese cortar el aire tenebroso, y del lejano tambo a mis oídos viniera el son del yaraví amoroso! Tiempo vendrá cuando de ti inspirado algún Marón americano, ¡oh diosa!
Conforme a esta doctrina es aquella expresión de Marón, cuando habiendo dicho de los cuerpos terrenos y de los miembros enfermizos y mortales que a las almas «de aquí les proviene el temer, desear, dolerse, alegrarse, y que estando en una tenebrosa y oscura cárcel, no pueden desde allí contemplar su naturaleza», prosiguiendo, dice: «que aun cuando en el último día las deja esta vida, con todo, no se despide de ellas toda la desventura ni se les desarraiga del todo el contagio que se les pegó del cuerpo; pues es preciso que muchas cosas que con el tiempo se han forjado en lo interior, como si las hubieran injertado, hayan ido brotando y creciendo maravillosamente.
Ese al que en pontificio hábito oprime la crin rojo capello y allá asoma, es el asaz magnánimo, sublime, gran cardenal de la Iglesia de Roma Hipólito, que en cuanto estilo anime dará materia eterna a todo idioma; y en cuya edad concede el cielo justo que haya un Marón, como otro tuvo Augusto.
___ AUTOR Virgilio Marón, Publio, 0070-0019 a. C. TÍTULO P. Virgilii Maronis Opera omnia = Obras completas de P. Virgilio Marón / traducidas al castellano por Eugenio de Ochoa PUBLICACIÓN Madrid :, 1869 (Madrid : M.
SILENO ¡Dices cosas amabilísimas, que nos faltan hace mucho! ULISES Pues Marón me ha dado esta bebida, hijo del dios. SILENO ¿El que yo crié antaño en estos brazos?
Y después que saciado de carne de mis compañeros se dejó caer, y soltó un profundo regüeldo, se me ocurrió una cosa divina: llené la copa de vino de Marón y se la alargué a él a beber diciendo: —«Hijo del dios marino, Cíclope, mira esta de las viñas divina bebida, orgullo de Dioniso, que Grecia te envía»—.