maravillar


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  • verbo

Sinónimos para maravillar

Ejemplos ?
Es mucho de maravillar que jueguen a los dados cuando no están bebidos, considerándolos como una ocupación seria; y lo hacen con tanta codicia y temeridad en ganar y perder, que cuando les falta qué jugar, la última parada y apuesta es la libertad y el cuerpo.
Yo vi que un amigo mío, trajo trescientas vacas para pesar y se detuvieron tiempo que se pesaron, y poco a poco en un mes no le quedó ninguna, que todas se murieron, y lo que es más de maravillar, que mueren todas temblando, y consuntas.
De lo cual no os debéis maravillar, si es que alguna vez habéis sentido hasta dónde llegan las fuezas de un amor verdadero y la rabia de una mujer engañada.
Conceden y aun afirman que el mismo Cristo erró manifestamente al indicar el tiempo del advenimiento del reino de Dios, lo cual, dicen, no debe maravillar a nadie, pues también El estaba sujeto a las leyes de la vida.
Cuadra, pues, bien al clan de los modernistas lo que tan apenado escribió nuestro predecesor: «Para hacer despreciable y odiosa a la mística Esposa de Cristo, que es verdadera luz, los hijos de las tinieblas acostumbraron a atacarla en público con absurdas calumnias, y llamarla, cambiando la fuerza y razón de los nombres y de las cosas, amiga de la oscuridad, fautora de la ignorancia y enemiga de la luz y progreso de las ciencias.»(23) Por ello, venerables hermanos, no es de maravillar que los modernistas ataquen con extremada malevolencia y rencor a los varones católicos que luchan valerosamente por la Iglesia.
No sería de maravillar que un futuro historiógrafo de las le- tras peruanas, ateniéndose á la prensa periódica, obsequiase al Perú un cardumen de poetisas qfue existieron sólo en la fantasía de escritores traviesos, y que hoy se están embobados y sin acordarse de la travesura, como diz que se está san Gi- lando en el cielo, donde Dios no hace caso de san Gilando ni san Gilando de Dios.
En esta rebuelta huvo algunos de los nuestros heridos, que no les valieron buenas armas que llevavan : y huvo hombres este dia que juraron que avian visto dos robles cada uno dellos tan gruesso como la pierna por baxo passados de parte a parte de las flechas de los indios : y esto no es tanto de maravillar vista la fuerça y maña con que las echan : porque yo mismo vi una flecha en un pie de un alamo que entrava por el un xeme.
La condesa fue avisada, no tardó en París entrar: derecha fue para el rey, sin con el conde hablar, diciendo que de su Alteza se quería maravillar, cómo al buen conde Grimaltos lo quisiese así tratar; que sus obras nunca han sido de tan mal galardonar, y que suplica a su Alteza que en ello mande mirar, y si el conde no es culpado que al traidor haga pagar lo que el conde merecía si aquello fuese verdad, y así será castigado quien lo tal fue a ordenar.
Cuando el conde aquesto vido en París se fue a entrar; fuérase para el palacio donde el rey solía estar; saludó a todos los grandes, la mano al rey fue a besar: el rey de muy enojado nunca se la quiso dar, antes más le amenazaba por su muy sobrado osar, que habiendo hecho tal traición en París osase entrar; jurando que por su vida se debía maravillar cómo, visto lo presente, no lo hacía degollar; y si no hubiera mirado su hija no deshonrar, que antes que el día pasara lo hiciera justiciar: mas por dar a él castigo, y a otros escarmentar le mandó salir del reino y que en él no pueda estar.
esa a los de Valençia sabet, non les plaze; prisieron so consejo que l’viniessen çercar; trasnocharon de noch, al alva de la man açerca de Murviedro tornan tiendas a fincar. Viólo Mío Çid, tomos’ a maravillar: «¡Grado a tí Padre spirital!
Pero sobre todo, lo que más se podría hombre allí maravillar, demás de las riquezas que había, era la principal y maravillosa que ninguna cerradura ni guarda había allí, donde estaba el tesoro de todo el mundo.
Estado Soberano del Tolima-Personajes en su Historia. Instituto Huilense de Cultura, 1995. Iriarte, Antonio. El arte de maravillar. Editora Guadalupe. 2005.