marinero


También se encuentra en: Diccionario.
  • sustantivo

Sinónimos para marinero

tripulante

Sinónimos

marino

Sinónimos

argonauta

Ejemplos ?
Candil, que vas como yo enfermo de lo absoluto, y enfilas la experta proa a un dorado archipiélago sin luto; candil, hermético esquife: mis sueños recalcitrantes enmudecen cual un cero en tu cristal marinero, inmóviles excelsos y adornantes.
Y el mismo día que la soltaron pescó a un marinero, que pagó por el bretón, con el mismo embuste del soplo; porque veas, Cipión, cuántos y cuán grandes inconvenientes nacieron de mi golosina.» CIPIÓN.—Mejor dijeras de la bellaquería de tu amo.
Personajes: ALONSO, Rey de Napoles SEBASTIAN, su hermano PROSPERO, el legítimo Duque de Milán ANTONIO, su hermano, el usurpador del Ducado de Milán FERNANDO, hijo del Rey de Napoles GONZALO, un honesto consejero ADRIAN y FRANCISCO, caballeros CALIBAN, un salvaje y deformado esclavo TRINCULO, un bufón STEPHANO, un marinero borracho Capitan del barco Contramaestre Marineros MIRANDA, hija de Próspero ARIEL, un espíritu aereo IRIS, CERES, JUNO, NINFAS, espíritus ACTO I, escena 1 Un tempestuoso ruido de truenos y relámpagos se escucha: Entra un capitán de barco, y su contramaestre.
Era Rinconete, aunque muchacho, de muy buen entendimiento, y tenía un buen natural; y, como había andado con su padre en el ejercicio de las bulas, sabía algo de buen lenguaje, y dábale gran risa pensar en los vocablos que había oído a Monipodio y a los demás de su compañía y bendita comunidad, y más cuando por decir per modum sufragii había dicho per modo de naufragio; y que sacaban el estupendo, por decir estipendio, de lo que se garbeaba; y cuando la Cariharta dijo que era Repolido como un marinero de Tarpeya y un tigre de Ocaña...
Veinte años bregó con la fortuna su primo Antón, y, por no morirse de hambre, anda hoy de triste marinero ganando un pedazo de pan por esos mares de Dios.
Quizá algo de ello pueda ya vislumbrarse a través de esta otra anotación intrascendente que encuentro en el “Diario” llevado desde 1789 a 1793 por nuestro ilustre compatriota Francisco Xavier de Viana, en su viaje científico a bordo de la fragata “Descubierta” (año 1790): “Enero 7” – el marinero inglés Loftus falleció al día siguiente de haberle administrado a S.M.
Cuentan que, hastiado del mar, hizo un marinero el propó- sito de no volver á embarcarse y de casarse con mujer que nimca le recordase cosas de la vida de á bordo.
Este marinero desertó en Montevideo queriendo persuadir al mismo hecho a un amigo y paisano suyo, que por casualidad y precipitación de nuestra salida no pudo verificar su fuga aunque la intentase: sin duda tenían ambos tratado algún partido que no pudiendo ponerlo en práctica trató de nuevo el venirle a buscar: con efecto a los pocos días de nuestra salida se le proporcionó hacer viaje a Lima (entiéndase Callao) en la fragata “Perla” del comercio del Perú que llegó estando ya dispuestos para dar a la vela y como no estuviésemos aún completos de gente, se le admitió, dándole nuevamente la plaza que antes había servido en esta corbeta; en donde vino a dar fin a sus días por un círculo de casualidades”.
Pero ahora, gracias al tío Chispas, que le tenía ley por haber conocido a su padre, era todo un marinero, estaba en camino de ser algo, podía con todo derecho meter su brazo en el caldero, y hasta llevaba zapatos, los primeros de su vida, unas soberbias piezas capaces de navegar como una fragata, que le sumían en éxtasis de adoración.
Su compañero de viaje fué Pedro de Candia, á quien la reina doña Juana acordó el uso del Don, declarándolo hidalgo, por mucho que en sus primeros años hubiera sido marinero, y luego pirata.
Yo defendí que no se les diesen cosas tan siuiles como pedazos de escudillas rotas y pedazos de vidrio roto y cabos de dagugetas; haunque quando ellos esto podían llegar, los parescía hauer la meior ioya del mundo; que se acertó hauer un marinero, por una agugeta, de oro de peso de dos castellanos y medio; y otros, de otras cosas, que muy menos valían, mucho más.
¡Saludemos las sombras épicas de los hispanos capitanes, de los orgullosos virreyes, de América en los huracanes águilas bravas de las gestas o gerifaltes de los reyes; duros pechos, barbadas testas y fina espada de Toledo: capellán, soldado sin miedo, don Nuño, don Pedro, don Gil, crucifijo, cogulla, estola, marinero, alcalde, alguacil, tricornio, casaca y pistola, y la vieja vida española!