mariposa


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Sinónimos para mariposa

lepidóptero

Sinónimos

Sinónimos para mariposa

palomilla

Sinónimos

Ejemplos ?
Y después que hubo pasado todavía más tiempo, pensé y creo que pensé bien: «Si yo no hubiera muerto la mariposa, la hubiera matado a ella».
Va una mariposa bella volando de rosa en rosa, y de una en otra afanosa corre una niña tras ella. Su curso, alegre y festiva, sigue con pueril afán, y con airoso ademán la mariposa se esquiva.
A veces con loco intento quiere hacer presa en sus galas, y, en vez de tocar sus alas, toca las alas del viento. Y su empeño duplicando, cuanto más corre afanosa, más leda la mariposa va su inocencia burlando.
La pobre mariposa, ya ciega, sin esmaltes ni tornasoles, se recogió, en su espanto, para morir entre el polvo abrigado de la gruta.
Vuelven calladas de noche A su casa del jardín: Y Pilar va en el cojín De la derecha del coche. Y dice una mariposa Que vio desde su rosal Guardados en un cristal Los zapaticos de rosa.
Para distraer mis veladas me pasaba cerca a la vela, volteando como una mariposa, quemando papeles o despavesando, lo que incomodaba a Mariana, única que en casa me hacía oposición.
Lleva Rogelio flux de paño tabaco, cuadriculado de rosaúsco, con cuello sin solapa y ribete de gro; corbatica roja atada en mariposa; botines extranjeros de chagrín, muy cucos y muy labrados.
Y da brincos y vueltas de carnero, y salta en el colchón con los brazos levantados, para ver si alcanza a la mariposa azul que está pintada en el techo.
Todos están contentos y satisfechos. Y lo mejor es que uno de estos días me dormiré y, cuando despierte, estaré convertida en mariposa.
No había manera de rebajarle nada del precio a aquel chico tan insinuante, que tenía cara fina, de grabado inglés; pelo rubio bien atusado, talle elegante, manos largas y pulidas, que con tal amorosa delicadeza abrochaban los brazaletes y enganchaban los pendientes, acariciando, como el ala de una mariposa, el lóbulo de la oreja femenil, encendido de placer.
Quien tiene costumbre de ser amorosa, como mariposa se irá tras su lumbre, aunque muchedumbre de guardas le pongan, y aunque más propongan de hacer lo que hacéis; que si yo, ...
157 la causa de su misterio; dejo aparte el que, otra vez volviendo a Sevilla, vuelvo a ser mariposa amante, de doña Ana a los reflejos; bien es verdad que más tibios de amor los rayos, habiendo visto de doña Beatriz la hermosura, cuyo incendio en el pecho se introdujo dulce, logrando mi afecto en Beatriz siempre favores, siempre en doña Ana desprecios.