matadero


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Sinónimos para matadero

rastro

Sinónimos

Sinónimos para matadero

macelo

Sinónimos

Ejemplos ?
Los fieros debeladores de la Europa asombro y pasmo, los fuertes, los invencibles de mil triunfos coronados, de limpio acero vestidos, con oriental aparato, de oro y dominio sedientos, de orgullo bélico hinchados, y teniendo a su cabeza, la sien ceñida de lauros, a Dupont, caudillo experto, duro azote del germano, ven con desdén y desprecio, como a inocente rebaño que al matadero camina y piensa que va a los prados, una turba que ha dos meses en el taller y el arado, ni cargar una escopeta era posible a sus manos.
BERGANZA.—«Paréceme que la primera vez que vi el sol fue en Sevilla y en su Matadero, que está fuera de la Puerta de la Carne; por donde imaginara (si no fuera por lo que después te diré) que mis padres debieron de ser alanos de aquellos que crían los ministros de aquella confusión, a quien llaman jiferos.
Porque han de saber los lectores que en aquel tiempo la Federación estaba en todas partes, hasta entre las inmundicias del matadero, y no había fiesta sin Restaurador como no hay sermón sin San Agustín.
No hubo en aquellos días cuaresmales promiscuaciones ni excesos de gula; pero en cambio se fueron derecho al cielo innumerables ánimas, y acontecieron cosas que parecen soñadas. No quedó en el matadero ni un solo ratón vivo de muchos millares que allí tenían albergue.
Y otro para casas de Fundición y otro a las espaldas para la Carnicería Pública de la dicha Ciudad; señaló para el Matadero de la dicha CarnicerÍa unos corrales que están hacia la parte del Levante, entre los dos caminos que salen de Tomebamba para Quito, sobre una barranca que estan (a) un tiro de arcabuz de la dicha Ciudad de Cuenca.
Multitud de negras rebusconas de achuras, como los caranchos de presa, se desbandaron por la ciudad como otras tantas arpías prontas a devorar cuanto hallaran comible. Las gaviotas y los perros inseparables rivales suyos en el matadero, emigraron en busca de alimento animal.
Ítem, se ordena y manda que la Carne que hubiere de pesar(se) en la dicha Ciudad no se mate ni se desuelle en la Carnicería a donde se ha de pesar sino en el Matadero (solamente de) por sí, a donde se ha de traer, y (en observancia de calidad y sanidad a) sus bestias (las) aprecien y limpien de manera que desde donde se ha de matar hasta donde se ha de pesar no reciba corrupción, (putridez de su materia, ni fétidas emanaciones), so pena de un peso por cada vez que lo contrario (se) hiciere.
Sea como fuere; a la noticia de la providencia gubernativa, los corrales del Alto se llenaron, a pesar del barro, de carniceros, achuradores y curiosos, quienes recibieron con grandes vociferaciones y palmoteos los cincuenta novillos destinados al matadero.
Los convencidos, los que a la fuerza ven claro, son los desposeídos y arreados al matadero, los que nada sacan de la siniestra rapiña, los que sin esperanza de botín, sin bella visión de la batalla ni divinidad que desde los cielos les ayude, van a que les machaquen la carne en el fondo de un agujero innoble, aplastados por las masas de metal que les envía una maquinaria invisible.
Con mucha facilidad salí un águila en esto.» CIPIÓN.—No me maravillo, Berganza; que, como el hacer mal viene de natural cosecha, fácilmente se aprende el hacerle. BERGANZA.—¿Qué te diría, Cipión hermano, de lo que vi en aquel Matadero y de las cosas exorbitantes que en él pasan?
Una comisión de carniceros marchó a ofrecérselo a nombre de los federales del matadero, manifestándole in voce su agradecimiento por la acertada providencia del gobierno, su adhesión ilimitada al Restaurador y su odio entrañable a los salvajes unitarios, enemigos de Dios y de los hombres.
Todas las mañanas que son días de carne, antes que amanezca, están en el Matadero gran cantidad de mujercillas y muchachos, todos con talegas, que, viniendo vacías, vuelven llenas de pedazos de carne, y las criadas con criadillas y lomos medio enteros.