matemático


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  • adjetivo

Sinónimos para matemático

exacto

Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.
Ejemplos ?
En una palabra, no he encontrado nunca un simple matemático en quien se pudiera confiar, fuera de sus raíces y ecuaciones, o que no tuviera por artículo de fe, que x2 + px es absoluta e incondicionalmente igual a q.
- Quiero decir — continúo Dupin, mientras me reía yo de su última observación— que si el ministro hubiera sido nada más que un matemático, el prefecto no habría tenido necesidad de darme este cheque.
A esa resolución y a su fecha inmortal se refirió el mismo Artigas en el discurso del 5 de Abril al expresar al principio que ésta era la segunda vez que los Orientales hacían uso de su Soberanía y al final del mismo, cuando alude – con rigor matemático – a los 529 días que ellos habían visto correr hasta el presente entre peligros y trabajos, pero nimbados por la gloria.
Con la lectura semiótica podemos contribuir a fines tan elevados como los que intenta una educación neohumanística, pues hoy, la lectura no puede ser considerada aún, junto con la escritura y el razonamiento matemático, como meras derivaciones de la inteligencia, la memoria o la imaginación, sino como verdaderas funciones psicológicas del hombre contemporáneo, cuasi homo sapiens sapiens electrónico y ciberneta.
P., porque no es ninguna chinita, no es ningún redactor de un Correo, sino un buen matemático, físico, químico, economopolítico, etc.?
La demostración de matemáticas más complicada, como, por ejemplo, la de uno de los porismos de Euclides, no lo es tanto como el mecanismo de algunos relojes y de las diferentes operaciones interesantes y variadas de diversas artes». El Duende combatió esto, y una de sus razones fue ¿cómo podrá ser cosa más fácil ser un relojero que un matemático?
BERGANZA.—«Digo que en las cuatro camas que están al cabo desta enfermería, en la una estaba un alquimista, en la otra un poeta, en la otra un matemático y en la otra uno de los que llaman arbitristas.» CIPIÓN.—Ya me acuerdo haber visto a esa buena gente.
¿No es verdad que ningún relojero hubiera hecho nunca un reloj si no se hubiese valido de un matemático que le hubiese dado los datos que le eran indispensables?
A mi —respondió el alquimista— poco se me entiende de poesía; y así, no sabré poner en su punto la desgracia de que vuesa merced se queja, puesto que, aunque fuera mayor, no se igualaba a la mía, que es que, por faltarme instrumento, o un príncipe que me apoye y me dé a la mano los requisitos que la ciencia de la alquimia pide, no estoy ahora manando en oro y con más riquezas que los Midas, que los Crasos y Cresos. ¿Ha hecho vuesa merced —dijo a esta sazón el matemático—, señor alquimista, la experiencia de sacar plata de otros metales?
¿La quería infundir exclusivamente al más débil de los dos combatientes, al trabajador, para que en pleno dominio de la templanza que le inspirarían las máquinas de guerra y la fuerza armada, se le amortiguase el vigor indispensable para la lucha, iniciándosele en su ánimo el vencimiento moral, para luego, como resultado matemático, darse por vencido materialmente al capitalismo?.
Bien han exagerado vuesas mercedes sus desgracias —dijo a esta sazón el matemático—; pero, al fin, el uno tiene libro que dirigir y el otro está en potencia propincua de sacar la piedra filosofal; más, ¿qué diré yo de la mía, que es tan sola que no tiene dónde arrimarse?
El instituto va a empezar rico, no le importa perder; en eso no hay problemas (APLAUSOS). Lo seguro, lo matemático, es que el instituto no va a perder; seguro, lo matemático, todo bien calculado.