matraca


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Sinónimos para matraca

Ejemplos ?
El correo matraca existió menos de un año y medio. Fue en el año 1464 cuando Luis XI estableció un servicio para el envío de noticias a cualquier parte de Francia.
El Señor de los Huesos, llamado por los exploradores (y por algunos salvajes) como "Casaca de Matraca", un sádico saqueador que lleva una armadura hecha de huesos.
Mientras en prisión, Filemón descubre que Mortadelo se ha ido y grita que es agente de la T.I.A., descubriéndolo el maleante Matraca, que casualmente comparte celda con él desde aquella misma mañana, y le pega una paliza.
Prisionero de Stannis Baratheon. Actualmente se le toma por muerto, pero Melissandre lo salvó por motivos desconocidos y ha tomado el lugar de Casaca de Matraca.
En 1964 se Consagró el Altar Mayor y el 9 de septiembre de 1989 se Consagraron las paredes, dando así final a la Consagración de la Iglesia. Posee un Campanario en aguja que alberga ocho campanas y una matraca; rosetón acristalado estilo neogótico.
Blige, Matraca Berg...
-Pero ¿qué? -preguntóle inquieto el Matraca. El señor Curro miró fijamente a Antoñuelo, e incorporándose después bruscamente exclamó en resuelta actitud y con acento decidido: -Pero eso no puée ser, y no puée ser porque está por medio el Tomatera, y er Tomatera es un chacá, un lobo rabioso, un tigre, un miura, ¡y no quiero yo broncas con el Tomatera!
-¡Bah!, pos si no es más que por el Tomatera, eso ya está más liso que la parma de la mano -dijo el Matraca, encogiéndose de hombros y sonriendo con maliciosa expresión.
-preguntóle con acento vibrante el de los Bigotes. -No, si no me dio puñalá ninguna -le repuso dulcemente el Matraca. -¡Entonces es que estarán ya liaos con él los del úle!
El de los Bigotes miraba silencioso y lleno de asombro al Matraca cuando: -Me premite usté, señor Curro -exclamó en aquel momento el Brótola, que acababa de penetrar en el hondilón, acercándose respetuosamente a la mesa.
El de los Bigotes contempló de nuevo y fijamente al Matraca y, tras algunos instantes de incertidumbre, exclamó dirigiéndose al recién llegado: -Güeno, pos mándale a decir al Tomatera con el charrel del Canilla, que se ponga en el flemón una pasa de Corinto, que son mu buenas las de Corinto pa esa clase de flemones.
Y volviéndose hacia el Matraca, díjole, tendiéndole la mano, que aquél se apresuró a estrechar briosa y efusivamente. -Y usté puée contar con mi consentimiento, que no quiéo yo tener entre los míos ninguno que padezca de esa clase de hinchazones en las encías.