matutino

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Sinónimos para matutino

matinal

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Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos Vox © 2022 Larousse Editorial, S.L.

Sinónimos para matutino

matinal

Sinónimos

Ejemplos ?
(Décimo cuarto) Empleadas así estas horas y concluida la digestión eliminaba los excrementos naturales y volvía a su principal estudio durante tres horas o más, tanto a repetir la lectura matutina como a proseguir en el libro comenzando, como a escribir, componer y formar pasajes de literatura latina.
(Quizá salga también su fotografía) La niebla matutina de los días lluviosos de invierno bañaba en desolantes caricias la faz mortecina y agitada del centro de la urbe.
Todas las mañanas, al amanecer, subíase a lo más alto del monte, y hasta que veía surgir de la niebla matutina las torres de la basílica no se movía de su puesto, y continúa.
Los que miran silenciosos hacia Oriente y saludan a la aurora con la estrofa balbuciente que derraman, sin saberlo, de la gaita pastoril, son los hijos naturales de la musa campesina que les dicta mansamente la tonada matutina con que sienten las auroras del sereno mes de abril.
Y la gallarda princesa, la discreta, noble y linda, ¿por quién de ellos?... Por ninguno; cual la estrella matutina era su alma pura, como el sol su inocencia limpia.
(La dueña se lleva el candil.) Ya sé que sería quimera, señora, mi sombra galante buscando a la aurora en noches de estrellas y luna, si fuera mentira la blanca nocturna quimera que usurpa a la luna su trono de luz. ¡Oh dulce señora, más cándida y bella que la solitaria matutina estrella tan clara en el cielo!
Estábamos ya muy cerca de Moscú, que aparecía ante nuestros ojos, todo envuelto en la maravillosa luminosidad matutina, nimbado por la tenues nubecillas de humo de los hogares, despertándose al plácido tañido de las campanas que llamaban a misa.
Y liada la bufanda, y subido el gabán hasta las orejas, que abotagaban media docena de sabañones, bajó las escaleras a brincos, y se encontró en la luminosidad de la calle, animada ya, a aquella hora matutina, por pregones de vendedoras, rodar de simones y trajín de obreros y fámulas de cesta al brazo.
He cantado la pureza de las fuentes naturales, la gentil delicadeza que en los blancos recentales expresó Naturaleza: la sonrisa matutina de los días abrileños, la disuelta purpurina con que tiñen la colina los crepúsculos risueños; los arrullos guturales y los ósculos caídos en las caras celestiales de los niñitos dormidos en los brazos maternales...
uilapán, tendido con indolencia delante de su rancho, sobre la hierba muelle de su heredad, contempla con mirada soñadora el lejano monte, el cielo azul, la plateada serpiente del río que, ocultándose a trechos en el ramaje obscuro de las barrancas, reaparece más allá, bajo el pórtico sombrío, cual una novia sale del templo, envuelta en el blanco velo de la niebla matutina.
Con aquel traje parecía la joven una rosa flotando en golfos de nacarada espuma, un elegante cisne de albo plumaje, la luz matutina reflejada en intacta nieve.
Erdosain entraba y salía de las sombras celestes que oblicuamente cortaban las fachadas. El olor a mojado comunicaba a la soledad matutina cierta desolación marítima.