Ejemplos ?
Todo es aquí más o menos mediocre, hay una virtud niveladora, una tabla rasa, que impide surgir a los grandes hechos, a los hondos sentimientos o a las vehementes pasiones.
Compró golosinas, que nunca le apetecieron, almorzó cangrejos, sopas de tortuga y fritadas de ranas, en restaurantes donde el derecho de sentarse junto a personas bien vestidas es costosísimo, bebió licores caros y vinos insulsos para su paladar sin sensibilidad, y sin embargo carecía de las cosas más necesarias para el mediocre vivir, como ropa interior, zapatos, corbatas...
¡así es la vida!" Ahora me dirigía a los comerciantes con el aplomo de un experto corredor, y con la certeza de que debían ser estériles mis fatigas, porque ya "había vendido" me aseguré en breve tiempo una clientela mediocre, compuesta de fiesteros de feria, farmacéuticos a quienes hablaba del ácido pícrico y otras zarandajas, libreros y dos o tres almaceneros, la gente de menos provecho y la más taimada para mercar.
Yo creo que en el fondo muy mediocre de lo que constituye una verdadera tragedia para cualquier persona como es la de perder un ser querido en un episodio de violencia, de inseguridad o de cualquier naturaleza.
Pero los que ni siquiera gozarán, como, la fama póstuma, los niños que esconden bajo su raída carpeta de empleados el divino aleteo de su fantasía, deben pedir a la muerte el consuelo de no ver a la Bestia vomitar sobre las flores; deben elevar al destino la plegaria de Carlos Guérin: «Mejor que una honra mediocre, concédeme -Dios justo, morir joven y con el alma ebria -De voluptuosidad, poderoso orgullo, y con la fe -De que habría sido grande si me hubierais hecho vivir...».
Había votado por el pequeño cabo detrás del cual se ocultaba el gran capitán revolucionario, y Bonaparte le daba los grandes generales tras de cuya fachada se ocultaba un cabo mediocre.
Necesitaba una nodriza joven y lozana; la mamaba y eyaculaba sobre los muslos de aquella buena mujer mientras se atiborraba con su leche. Su pito me pareció muy mediocre y toda su persona bastante desmedrada, y su descarga fue tan dulce como su operación.
NO HAN CONSIDERADO QUE UN HOMBRE MEDIOCRE, CON LA PREPARACION NECESARIA, GOBERNARA; SIN EMBARGO, UN GENIO, SIN DICHA INSTRUCCION, SE HALLARA DESPISTADO EN LA POLITICA.
El período entre la Reforma y la Revolución (5) Prescindiendo de cualquier consideración que pudiera legitimar su superioridad, - lo afirmaré aquí sin extenderme puesto que me propongo demostrarlo, entrando en mayor detalle, más adelante - se caracteriza por la relación que existe entre los adultos y los menores de edad, entre el amo y los súbditos, el poderoso y el impotente, en resumen, es el período del sometimiento.la educación (6) se erigió como facultad de quien detentaba el poder sobre los débiles y desposeídos, convirtiéndose el sabio, fuera grande o mediocre, en el poderoso, el fuerte y el que se impone: se convirtió en una autoridad.
PULGARCITO Era un ser sin importancia. Baja la estatura, delgado el cuerpecillo, mediocre la presencia y marchito el semblante. Carecía de voluntad, como muchos...
Lo grande no se sentía como grande; lo puro no sobrecogía los corazones; la palidad de perfección y excelsitud era invisible para aquellos hombres, como un rayo ultravioleta. Y fatalmente lo mediocre y liviano pareció aumentar su densidad.
Todo lo que en ese lapso realizó Mitre para el público en materia de historia consistió en el breve y afortunado relato de “El Crucero de la Argentina” editado en Valparaíso en 1860 y sin duda escrito años antes y en un mediocre trabajo sobre “Belgrano y Güemes”, derivación de su historia ya citada que apareció en Buenos Aires en 1864.