Ejemplos ?
¿No hurta el amor con los ojos, el discreto con la boca, el poderoso con los brazos (pues no medra quien no tiene los suyos), el valiente con las manos, el músico con los dedos, el gitano y cicatero con las uñas, el médico con la muerte, el boticario con la salud, el astrólogo con el cielo?
Que era locura fiarse en que por ser en utilidad de todos el librar la patria del tirano, lo seguirían todos con aplauso; pues habían visto que infinitos, de los mejores y más valientes de la patria, le habían asistido a hacerle tirano por el hierro y por el fuego; y que todos éstos tenían hoy su medra en su conservación, y que sería difícil delante del cuerpo de César despedazado persuadir, tan pocos a tantos, que era celo y no invidia la que los movía, y era fácil recelar peor tiranía de los matadores; porque es condición del pueblo aborrecer al que vive, y echar menos en muriendo: siendo así que las alabanzas y los elogios magníficos solamente los merecen las desdichas y la sepoltura.
Pisuerga, sacro por la urna propia y sacro mucho más por el cayado, en muros tanto, en edificios medra, que sus márgenes bosques son de piedra.
No es ajeno de reproches, Es locura de locuras Andar un celoso a oscuras Dando sombras a las noches; Que en la oscuridad y horror Poner juntas sombras tantas Es aventurar las plantas En el caos del error. Envueltos en su gabán Tras los mirtos y la hiedra Que en torno de un sauce medra Callan Fortún y Fernán.
No quitaron la tiranía, sino mudáronla. Mal se asegura la vida de uno cuando en su muerte está la medra de muchos. Si los hijos tienen por mayor beneficio en los padres el morir para que los hereden, que el engendrarlos para que sean hijos, ¿qué prerrogativa podrá asegurarse en los príncipes?
Mas si dichoso en la corte y afortunado en la guerra, fama se conquista y tierra con bien merecida prez; si el hidalgo de provincia allá en país extranjero venturoso aventurero medra en el mundo a su vez; si envuelto en el torbellino del lujo y de la grandeza altivo con su nobleza y fiero con su favor avasalla a la fortuna, ¿Quien de que viva responde en el corazón del conde del campesino el amor?
Por manera que, desta muerte, nació nueva vida en doña Ysabel y quedaron castigados unos y premiados otros: castigada la criada, que pudiera averse contentado con veynte años que avia usava la negociación, que, a no estar ella a la puerta, no estuviera fuera del mundo; castigado el rufián, que también se los pudiera aver abierto la poca medra y muchos trabajos de otros tantos que anduvo en el trato, y no estar atalayando la casa de donde le avían echado, y tampoco le sucediera mal premiado don Sebastián, que, tanto por su mucha virtud y prudencia quanto por sus traças, entretenía su madrastra, escusándole de buscar las nuevas passado el año en que avía de guardar el voto.
Tú que has llegado a esta isla aciaga, señor, por vía nueva y nunca usada, después que su hoy amante por ti haga o roca u onda o cosa asemejada, tendrás el valimiento de esta maga, y más que el bien que habrás, no creerás nada; mas sabe que será el fin de tu medra sso.
Hoy pasa, pobre y obscuro, una existencia común, y medra o mengua según los dados le dan seguro Hombre de quien saben todos que vive de mal vivir, mas nadie sabrá decir por cuáles o de qué modos.
La madre reposa con sueño de piedra. La muchacha medra. Y por siembras y apriscos divaga con su padre, que duda de serlo; y el infame la injuria y estraga y la triste se obstina en quererlo.
Y, concluye diciendo el historiador, esto es, exactamente, lo que sucedió: En los caminos de sirga de sus barcas ya no medran más que hierbajos; En los caminos de sus carros ya no medra más que la «planta que gime»; Más aún, en los caminos de sirga y los embarcaderos de sus barcas, No pasa ningún ser humano, a causa de las cabras salvajes, de las sabandijas (?), de las serpientes y de los escorpiones.
Una planta se queda siempre planta, pero un hombre verdadero se levanta rompiendo las cadenas de la hiedra. Una bestia, de bestia sólo medra y se queda en la jaula que lo encanta.