menear

(redireccionado de meneada)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para menear

contonearse

Sinónimos

Sinónimos para menear

oscilar

Sinónimos

Ejemplos ?
Una rama meneada por el soplo de la brisa; un cuis disparando entre las pajas; un terú que de pasada lo rozase con el ala; la sombra de una nube, el ladrido de un perro, el chiflido del viento, todo era pretexto para que se espantara, cortara huascas y disparara.
La emoción del primer galope pronto se volverá orgullo; al verse tan jinete, y sólo cuando hayan pasado una hora o dos, y que empiecen a hacerse sentir las inevitables quemaduras de la carne, blanda aún, meneada sin cesar en los duros bastos del recado, se marchitarán las dos últimas leguas, con el caballo ya medio pesado, dando tropiezos que avivan el dolor, y con el cuerpo deshecho por el cansancio; pero hay que llegar, y se llegará, no más, a la estancia, sobre la cual le ha dado detalles su compañero de viaje.
Todos han señalado lo difícil que van a ser las negociaciones entre Unión Europea y MERCOSUR, fundamentalmente, porque se va a poner en juego la tan meneada y mentada cuestión del proteccionismo, algo que muchas veces desde un reduccionismo de intereses o mediático, se enclava únicamente una cuestión arancelaria o de aduanas pero, realmente, y tal cual lo firmamos ayer en el comunicado conjunto, debemos abordar el problema del proteccionismo en todas sus formas, sean estas de carácter arancelario, sean estas de carácter bajo la forma de subsidios, promociones fiscales, exenciones fiscales, promoción de exportaciones, dumping y distintas formas que también contribuyen a crear proteccionismo y barreras muchas veces no tan visibles como las aduaneras.
7 E idos ellos, comenzó Jesús á decir de Juan á las gentes: ¿Qué salisteis á ver al desierto? ¿una caña que es meneada del viento?
Cuando Psiches llegó al río, una caña verde, que es madre de la música suave, meneada por un dulce aire por inspiración divina, habló de esta manera: «Psiches, tú que has sufrido tantas tribulaciones no quieras ensuciar mis santas aguas con tu misérrima muerte, ni tampoco llegues a estas espantosas ovejas, porque tomando el calor y ardor del Sol suelen ser muy rabiosas, y con los cuernos agudos y las frentes de piedra, aun mordiendo con los dientes ponzoñosos, matan a muchos hombres.