menear


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para menear

contonearse

Sinónimos

Sinónimos para menear

oscilar

Sinónimos

Ejemplos ?
Vine al Capitolio; vergüenza causará el descubrir la demencia que un furor ridículo ha tomado por oficio: uno hace como que presenta los nombres al dios, otro se ocupa en avisar a Júpiter las horas, otro se muestra que es lector, otro untador, que con un irrisible menear de brazos contrahace al que unta.
Un ave, nocturna de brillantes ojos voló tres veces alrededor de ella, y gritó también tres veces: ¡hu, hu, hu! Juanito no podía moverse, estaba como petrificado, no podía llorar, ni hablar, ni menear mano ni pie.
-Sí, dijo Juan, pesa bastante; pero mi cerdo tiene también su mérito. El joven comenzó entonces a menear la cabeza, mirando con precaución a todos lados.
Formaron un corro alrededor del pajarillo. «Esta Portuguesa, -se decían-, sabe menear la sin hueso mejor que nosotras, no puede negarse.
No pudo pronunciar una palabra, pero cogió una mano de la joven que guardó entre las suyas. Se sentía muy contento, pero no podía menear su lengua.
Poco le importaba la jerarquía del oyente, el caso era hablar mucho. Esta insufrible comenzó de menear la lengua la causaba inmenso perjuicios.
El zagal mos ha salío de ley, camará, que no lo cambio por una granizá de onzas de oro, que tiée una voluntá pa el trabajo que gusto da miralle menear los remos, y si por él no fuera, yo no podría con este argahijo, que ya a nuestra edá el mucho trasiego mos erriba, que los años jasta los treinta dan flores, pero endispués de los treinta no dan más que sinsabores.
Pues si deste desisto y doy en otro mas bajo, ¿que será sino fenecer?” Con esto no me osaba menear, porque tenía por fe que todos los grados había de hallar mas ruines; y a abajar otro punto, no sonara Lázaro ni se oyera en el mundo.
Yo no le atendí, guardando completa inmovilidad como antes; y él, con los ojos fijos, y sin menear los párpados, balbuciente dijo: «Matadme, salvad en el hueco de mi tumba mi secreto criminal.» ISABEL .
Por lo demás, se procedía siempre de acuerdo con una tabla sancionada por la estadística experimental; se sabía que el uso del rebenque firme, apoyado por el talón incansable, producía el trote: si el compañero de adelante podía distraerse hasta el punto de menear talón a su vez se obtenía un simulacro de galopito expirante; y por fin el "maximum", esto es, un galope normal, de tres cuadras exactas de duración, se alcanzaba por la hábil combinación del rebenque, cuatro talones y una pequeña picana, dirigida con frecuencia hacía aquellos puntos que el animal, en su inocencia, había dado muestras de considerar como los más sensibles de su individuo.
-Es cierto que estoy mal dispuesto y que padezco grandes molestias, pues no puedo menear las manos y los pies fácilmente, pero no puedo aceptar lo que me propones, porque esa bebida nunca la había conocido.- QUETZALCOATL continuó.
En ella lo he pasado tan retebién, pues además de ser mi Juan un trabajador de los de punta y ser en mi casa el jornal seguro como el sol de Dios, ha sido mi Juan la flor y nata de los hombres de bien, y me ha dado buena vida. Sembrábamos la hacecita de tierra suya, y hogaño se queda vacía por no poder menear la simiente ni él trabajarla.