mente

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Sinónimos para mente

Ejemplos ?
La Conferencia debe inspirarles mediante el conocimiento de que, ya sea en cuanto gobiernos, organizaciones no gubernamentales, países y pueblos, estamos decididos a dedicar nuestras mentes, nuestras capacidades y nuestros recursos a la creación de un nuevo mundo libre de racismo, discriminación racial, xenofobia y formas conexas de intolerancia.
Y por supuesto que habían padecido los horrores de la humillación, del desprecio, de la envidia; de todo aquello que la animalidad humana utiliza para frenar a las mentes creadoras y a los espíritus sensibles.
Antuña) Acto segundo Las mentes de esta resonante función-de pura cepa eúskara-comenzaron a circular en Montevideo seguramente el jueves 9 de marzo pues las ediciones de “EL COMERCIO DEL PLATA” se componían e imprimían en la tarde del día anterior al de salida (era diario de la mañana) y fue en la del 10 cuando apareció el suelto más que informativo, de desahogo personal que transcribí en EL DEBATE el pasado domingo.
Y un educando pleno, máxima aspiración educativa de nuestra concepción didáctica, desarrollado armónicamente en todas las líneas del pensamiento, lo que hoy se denomina inteligencias múltiples para las cinco mentes del futuro, según Gardner, integrado biológica, emocional y socialmente, es sin duda un hombre o una mujer consciente de su evolución.
Hoy, en que por mandato constitucional me corresponde dar cuenta al país del estado de la Nación, quiero invitar a todos mis compatriotas a que nos tomemos una pausa y hagamos una reflexión, breve pero integral, y volquemos por un instante nuestras miradas, mentes y corazones hacia este gran país que juntos estamos construyendo.
Y es que las mentes pequeñas, pues no tienen más, sonríen ante los obvios errores de la grandeza y les encanta corregir la plana a quien se supone que posee mayor sabiduría.
Precisamente por entonces se hallaban las mentes orientadas hacia lo sobrenatural, pues hacía poco tiempo que a todos intrigaban los experimentos sobre los efectos del magnetismo.
Ella misma nos dice: “Convencida yo de la necesidad de modernizar, en aquel entonces los libros de lectura para primaria y atendiendo las normas pedagógicas del momento, me dediqué con verdadero amor y máxima devoción a la simpática labor de reunir una serie de cuentos, trozos literarios y poesías, tanto de mi propia producción como salidos de próceres plumas, amén de escribir otros nuevos, todo ello debidamente graduado y escalonado con el fin de ir paulatinamente despertando las mentes infantiles a la curiosidad y al saber, cuidando siempre de mover sus buenos sentimientos y de excitar sus inclinaciones sanas, haciendo especial hincapié en dar la máxima importancia al ambiente moral”.
Y para compenetrarse con aciertos en las actividades dignificadoras de la patria, nuestros jóvenes requieren, antes que nada, aniquilar el juicio que confunde al ser humano con el macho o con la hembra, propio de mentes insulsas y conflictivas, jamás dueñas de sublimaciones culturales, y adentrarse en otro más amplio, más profundo, más objetivo.
No se puede negar que ha habido multitud de fallas en nuestra organización social, pero también debe reconocerse, en imparcial juicio, producto de mentes cultivadas, que la vida actual de nuestro pueblo resulta diferente a la pasada, si no mejor, tampoco peor.
A nosotros los maestros nos toca luchar porque la cultura se extienda hasta los lugares más escondidos de la Nación (y del mundo) y penetre con su concepción universal en las mentes de todos los integrantes de la sociedad.
Venturosamente somos más conscientes cada vez, más responsables de la tarea de construir todos los días a la patria; a la patria generosa que crece con el mayor bienestar de sus hijos, quienes más seguros de su propio destino y del destino de México, lo afirman con el fervor con que lo aman, con la conciencia vigilante de su soberanía y de su decoro nacional y con el limpio trabajo de sus mentes y de sus brazos.