milano


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  • sustantivo

Sinónimos para milano

azor

Sinónimos

Ejemplos ?
El signo del escribano, Dice un Astrólogo Inglés, Que el signo de Cáncer es, Que come a todo Cristiano. Es su pluma de Milano, Que a todo pollo da bote, Y también es de Virote, Tirando al blanco de un Real.
-¿Y quién es ese milano, a quien Dios le dé lo que yo diga? -Ortigosa el de Osuna, un gachó que tiée por nariz un caballete y por ojos dos estornúos, y que si no da bellotas es por misericordia divina.
Gracias a un singular efecto óptico se dibujaba, rubio y dorado, bajo un rayo único de luz, un edificio que sobrepasaba en altura a las construcciones vecinas, hundidas por completo en el vaho; aunque estaba a más de una legua, parecía muy cercano. Podían distinguirse los más mínimos detalles, las torres, las azoteas, las ventanas e incluso las veletas con cola de milano.
¿Quieres que hiera en su vuelo a ese milano que el cielo raya con círculos anchos, y de sus garras los ganchos venga a clavar en el suelo, y, atrás, la cabeza echada, las plumas te enseñe y rice de la pechuga alterada, y ante tus pies agonice con la pupila espantada?
Hurtar así el rapaz milano suele el mísero polluelo a la gallina, que de su distracción después se duele y en vano cacarea y se amohína.
-¡Pos como no te purgues, no te alivias! Porque lo que es esa tórtola no la alicortas tú, que ésa tiée ya el milano que se la ha de comer con su sal y con su pimienta.
Enhorabuena, amigo mío; pero has de saber que Santander está fuera de la ley común de las demás provincias; el primer grito de emigración que dan los mayorales de diligencias en esa Puerta del Sol es para estas palomas sin hiel el silbido fatídico del milano, es decir, que no por muchos ingresos aumenta su caudal; porque has de saber que este pueblo es -salva sea la comparación- una espuerta sin fondo; lo que le viene por Becedo le sale por el ferrocarril o por la lancha de las doce.
Como lobo o mastín que último ronda al buey que muerto abandonó el villano y, hallando sólo huesos en la ronda, pues fue el resto vïanda del milano, contempla en vano aquella forma monda; así cruza el cruel bárbaro el llano.
Escribiré cómo imita La humana voz en las rocas, Y como el milano grita, Y ruge como el león, Silba como la serpiente, Sorbe como la lechuza, La voz de un incendio miente Al cruzar un torreón.
Paróse en medio la estancia Por fin, y en su encantadora Sobrina puso los ojos Dó la rábia se le asoma; Y él altivo y ella humilde, El feroz, ella medrosa Bien comparárseles puede Al milano y la paloma.
Sustenta, por parecer señor, caza de halcones, que lo primero que matan es a su amo de hambre con la costa, y luego el rocín en que los llevan, y después cuando mucho, una graja o un milano.
Los pájaros sin cuento, Burlándose del viento, Por los aires sin dueño van girando. El milano cazando Saca la consecuencia: Para mí los crió la Providencia.