moño


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Sinónimos para moño

rodete

Sinónimos

Sinónimos para moño

Ejemplos ?
Vestía de negro, como su hija, y su pelo, como la endrina y abundante, recogido en gracioso moño sobre la cabeza, dejaba ver el blanco, fuerte y voluptuoso cuello, tentación irresistible, donde la imaginación del enamorado público daba besos a miles.
Las arracadas, con diamantes y oro estaban hechas; de corales eran los brazaletes. Un ramo de capullos de azahar trascendía esencias en el moño.
Pero la Isidora marcha sin demostrar sentimiento, con un semblante contento y más fresca que la escarcha. Lleva el rebozo terciao, airoso, a lo mazorquera, y en la frente de testera luce un moño colorao.
Entre los cabellos negros como la endrina, copiosos y ondeados, que recogía en lo alto de la cabeza sencillo moño, la generala lucía, junto a la sien izquierda, blanquísimo mechón de canas.
Y mientras tenía lugar esta escena en casa de Rosario la Pipiola, Antoñico el barbero también al oír la voz de Paco y el campanilleo de la Platera: -Usté perdone -díjole al tío Capachos, al que acababa de afeitar un carrillo, y navaja en mano lanzóse a la puerta de su establecimiento, un chiribitil de dos metros en cuadro y en el que lucían varios sillones acreedores a competir con los de más remota fabricación; algunos espejos que bien merecían ser calificados de viles calumniadores por los que en ellos pretendían verse reproducidos; un perchero de nogal; dos cartelones con los nombres preclarísimos del Rerre y del Machaco, a dos tintas; una guitarra de las que casi tocan solas, con su gran moño de colores en el extremo del mástil...
El macho más grande, más fuerte, con la cabeza adornada por un moño de color de oro, era un cantor infatigable y un amante rendido y leal.
En el primer piso había un corredor con vidrieras que se perdían entre el humo de una gran cocina, de donde salió una mujer gruesa con flores en el moño.
Primero jugaban unas partidas de treinta y una; después el señor Homais jugaba al écarté(1) con Emma; León, detrás de ella, daba consejos. De pie y con las manos en el respaldo de la silla, miraba los dientes de su peineta clavada en el moño.
-Bustamante -le dijo una noche su mujer, que le llamaba por el apellido y ya estaba hasta el moño de charadas-, es necesario que vayas a Madrid y le saques a López una credencial aunque sea de las entrañas.
La verdad es que en el espejo parece un monstruo; se ven unos ojos muy estirados de arriba abajo, una frente deprimida y un moño que parece un monte; pero Pepita no ve eso, ve la Pepita que lleva en la cabeza, la que ha visto en los espejos de las tiendas, y esa es bonita y de facciones correctas.
En estas y las otras, terminaba el octavo día, cuando el Señor recibió un parte telegráfico en que lo llamaban con urgencia a Jerusalén, para impedir que la Samaritana le arrancase el moño a la Magdalena; y recelando que el cariño popular pusiera obstáculos al viaje, llamó al jefe de los apóstoles, se encerró con él y le dijo: -Pedro, componte como puedas; pero es preciso que con el alba tomemos el tole, sin que nos sienta alma viviente.
SEGUNDA PARTE Por un duende que ha venido y que estuvo en lo de Rosas, ésta y otras muchas cosas diz que Anastasio ha sabido; Porque me escribe el Chileno, con respeuto a la Isidora, de que tuvo la señora un viaje pronto y muy güeno; Pues la tarde del embarque alzó moño la Palmar, y a Güenos Aires fue a dar con la Arroyera y su charque.