Ejemplos ?
19º) Que no solamente conviene fijar la armería del estado en Córdoba, por “principios políticos”, si no porque es mejor su clima que el de Buenos Aires, donde las armas sufren el perjuicio mohoso de las humedades.
Al entrar me pregunta dónde está el bacín; se lo presento, él lo respira: —¿Es cierto que hace ocho días que está hecho? —me pregunta. —Puedo responderle de ello, señor —le dije—; ya ve que está ya casi mohoso. —¡Oh!
Pues constando todo animal de alma y cuerpo, de las cuales dos cualidades, sin duda, el alma es más noble que el cuerpo, y aunque defectuosa y enferma, con todo, es mucho mejor a lo menos que el cuerpo, por muy sano y firme que esté, porque su naturaleza es más excelente; y por las imperfecciones de los vicios no se pospone al cuerpo, así como al oro, aunque esté mohoso...
Rechinó en la vieja cancela mi llave; con agrio ruido abrióse la puerta de hierro mohoso y, al cerrarse, grave golpeó el silencio de la tarde muerta.
Rechinó en la vieja cancela mi llave; con agrio ruïdo abrióse la puerta de hierro mohoso y, al cerrarse, grave sonó en el silencio de la tarde muerta.
Hasta se añadía que juntaba ochavo a ochavo el dote, con resolución de entrar en el convento de Clarisas de Negreda, tan apacible, tan callado, tan mohoso de antigüedad y tan saudoso de ambiente como el propio huerto de la Vergonzosa.
Siguen después los jinetes y nobles con el Monarca, los lanzones en la cuja, en el arzón las adargas; mostrando bien los caballos en su perezosa marcha la fatiga del camino, lo largo de la jornada; que traen el arnés mohoso, deslucidas las gualdrapas, hasta las crines el lodo, desde las crines el agua.
Esto decía el dios del babeo únicamente para atemorizarlos, porque, según se supo después, no había en toda la casa más instrumentos bélicos que un puñal sin punta y mohoso de la señora Melpómene.
Con un impulso hacia adentro de sus bíceps hizo que la chica temblorosa se incorporara brutalmente y ahogó sus mejillas húmedas y saladas con el toque mohoso de sus labios rojos, apagados y decrépidos.
Algún viajero futuro, que visite por curiosidad, y espero que también por simpatía, el sitio que dedican en esta ciudad a los deudores, confío en que reflexionará cuando vea en sus muros, inscritas con un clavo mohoso, Las oscuras iniciales W M.
Y estando en lo más famoso, grave, fuerte y apretado, saliera el señor criado con un cuento muy mohoso, o una fábula pueril de la zorra y el león, y la más alta cuestión concluyera un hombre vil.
En los dos años, durante los cuales han estado siempre con agua las lagunas, bien han podido las vacas olvidarse del jagüel; y así mismo, apenas el muchacho, con su petizo echándose sobre la cincha y haciendo fuerza, empezó a hacer chillar el eje mohoso de la roldana, cuando ya algunos animales viejos paran la cabeza y miran por ese lado.