monacal


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  • adjetivo

Sinónimos para monacal

monástico

Sinónimos

Ejemplos ?
nte la amenaza de que, como entonces se decía, los de Napoladrón llegasen de un momento a otro, el abad del Monasterio de Sangreiro pensó en la necesidad de esconder el tesoro monacal.
El polvo de los graneros, la potasa de las coladas y la grasa de las lanas las habían puesto tan costrosas, tan rozadas y endurecidas que parecían sucias aunque estuviesen lavadas con agua clara; y, a fuerza de haber servido, seguían entreabiertas como para ofrecer por sí mismas el humilde homenaje de tantos sufrimientos pasados. Una especie de rigidez monacal realzaba la expresión de su cara.
Como su alteza no vestía hábito monacal, sino traje de currutaco, frecuentaba la sociedad aristocrática; y tanto que, acordándose de que era musulmán, se le despertó el apetito por las muchachas, enamorándose a la vez como lo que era, es decir, como un turco, de dos huríes limeñas y empeñando a ambas palabra de hacerlas princesas.
Acompañan al texto seis preciosas láminas heliográficas representando el costado de la iglesia fortificada y almenada, al estilo estratégico monacal del siglo XIII, del cual es una bella muestra, otras del sepulcro de D.
Despues de ejercitar su lápiz en el Gil Blas y otros periódicos de su ralea, Ortego marchó á París, y en aquella Babilonia de la civilizacion moderna acabó de extraviarse, halagado por el aplauso de los sectarios que veían con gusto á un español maldiciendo de las glorias de nuestros exclarecidos artistas, que en pintar la vida monacal no han tenido rival en Europa.
Todos me rodearon. Fué preciso contar la historia de mi hábito monacal, y cómo había pasado la frontera. Fray Ambrosio reía jovial, mientras los clérigos me miraban por cima de los espejuelos, con un gesto indeciso en la boca desdentada.
La tos del fraile, el roncar de la vieja, el soliloquio del reloj, me parecía que guardaban un ritmo quimérico y grotesco, aprendido en el clavicordio de alguna bruja melómana. Despojéme del hábito monacal y quedé en hábito de zuavo pontificio.
Este cuaterno monacal pinta con elocuencia el predominio de la Iglesia en aquellos tiempos, y el afán de las comunidades por engrosar sus filas, haciendo caso omiso de enojosas formalidades.
Pero en aquellos tiempos era inmenso el prestigio que sobre los españoles ejercía un hábito monacal, y el audaz soldado de la conquista tembló como un niño ante la idea de incurrir en excomunión si maltrataba o hería al ungido del Señor.
Como Isabel había profesado sin verdadera vocación por el claustro, como el ascetismo monacal no estaba encarnado en su espíritu, y como la regla de las mónicas en Chuquisaca no era muy rigurosa, nuestra monjita se economizaba mortificaciones, asimilando, en lo posible, la vida del convento a la del siglo.
El dios Príapo al momento vio que este monacal levantamiento sus fuerzas desairaba, pues más que él cualquier fraile trabajaba, y por miedo a los rudos empujones de tales campeones, abandonarlos luego pensó, tomando las de Villadiego.
Terminada ésta, fue cuestión de pasar al refectorio, donde estaba preparado un monacal refrigerio, al que hizo honores nada menos que su excelencia don Padre de Toledo y Leyva, marqués de Mancera y decimoquinto virrey de estos reinos por su majestad don Felipe IV.