Ejemplos ?
Si no hay canto de entrada, los fieles o algunos de ellos o un lector recitarán la antífona que aparece en el misal. Si esto no es posible, la recitará al menos el mismo sacerdote, quien también puede adaptarla a modo de monición inicial.
Terminado el saludo al pueblo, el sacerdote o el diácono o un ministro laico puede introducir a los fieles en la Misa del día con brevísimas palabras (monición de entrada).
Corresponde al sacerdote celebrante dirigir esta oración desde la sede. Él mismo la introduce con una breve monición en la que invita a los fieles a orar, y la concluye con una oración.
La monición es un texto breve, exhortación, consejo o advertencia que el celebrante lee o dice en determinados momentos de la Misa, y que son prefijados, de acuerdo al tiempo ordinario, tiempo de Pascua, tiempo de Cuaresma, tiempo de Adviento, etc., y de acuerdo al ciclo A, B o C del Misal Romano.
n monitorio es una monición o advertencia que bajo pena de excomunión hace la Iglesia a los fieles para que revelen ciertos hechos especificados en él y que por justas razones necesita saber.
El monitorio es pues algo diferente de la monición aunque los confundan algunos autores latinos. En efecto estas palabras tienen de común la etimología y el objeto de su empleo, que es advertir; pero la monición solo se usa para advertir a una o muchas personas ciertas y determinadas, mientras que el monitorio se emplea como una advertencia general, sin designación particular.
En efecto, si pudieron emplearse censuras contra los testigos que se negaban a deponer, se debió advertirlos antes de censurarlos, puesto que la censura debe ir precedida siempre de la monición o cuando menos de la citación.
Si el reo se negaba, o no tuviera nada que decir, se pasaba a la amonestatio (o monición), es decir, la amonestación a decir la verdad.
El 6 de abril de 1977, Miércoles Santo, con la avenida del General Varela totalmente abarrotada de público, que llenaba los accesos al parque del Generalísimo y las inmediaciones del Cuartel de la Guardia Civil, tuvo lugar el acto de dedicar a La Legión, la antigua Calle de la Cárcel, llamándose desde ese momento Avenida de La Legión, tras la monición presentada al Ayuntamiento por el Teniente de Alcalde, Delegado de Fiestas, Información y Turismo Don Juan Luis Moreno Laude, aprobada por unanimidad por el Consistorio.
Antes del examen nuevamente se le amonesta (a esta práctica se la llamaba, como hemos visto, monición: se le anima a confesar, mostrándole el lugar donde se le va a torturar).
Al comienzo de la celebración, el sacerdote viste de procesional (con capa pluvial roja). Se da la bienvenida y tras una monición, se bendicen las palmas y ramos de olivo que llevan en sus manos los fieles.
En 1976 recibió una monición canónica para que no procediera a la ordenación de la primera tanda de jóvenes formados en Écône, la cual desoída, hizo recaer sobre él la suspensión a divinis el 22 de julio de 1976.