moño

(redireccionado de monos)
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Sinónimos para moño

rodete

Sinónimos

Sinónimos para moño

Ejemplos ?
El Expósito quiso meter el cuezo, olfatear que monos danzaban allí, pero la mujerona gorda, rubia, repeinada en bucles, que despachaba los billetes, le dijo con voz melosa: -¡Eh!...
Al caer la tarde alcanzamos los primeros bosques de ravenales, plantas de bananos de hasta treinta metros de altura, con anchas hojas abiertas como abanicos. Indescriptibles gritos de monos acompañaban nuestra marcha.
Nunca me imaginé que los monos pudieran concertar tan variadísimas sinfonías de chillidos, rugidos, lamentaciones, gritos, ronquidos, rebuznos y aullidos como los que estas bestias peludas, negruzcas, rojas y amarillentas componían desde sus alturas.
De pronto me llamó la atención un grupo de monos chillando en la copa de un árbol, señalándose los unos a los otros, como seres humanos, algo que yo no podía ver desde el lugar en que me encontraba.
Nada más. Sin embargo, los monos chillaban y se mostraban algo que yo no podía ver. Bajé del árbol y comencé a cortar entre los bejucos de la cortina vegetal un camino hacia el claro misterioso.
Ahora bien, eran invocados por los músicos, por los cantantes, entre los hombres de otros tiempos; antaño también los pintores, los cinceladores, los invocaban. Pero se volvieron animales, fueron hechos monos, porque se enorgullecían, porque maltrataban a sus hermanos menores.
Eso sí, con Huertas y Franzen se las tenía él... -Anda, enseña tus monos -exclamó Ignacia, como quien se aviene al capricho de un niño-.
¡Oh!, exclamo Garcés, en cuanto a eso, estad segura que como yo la topase de ballesta, aunque me hiciese más monos que un juglar, aunque me hablara, no ya en romance, sino en latín, como el abad de Munilla, no se iba sin un arpón en el cuerpo.
¿Y qué ve mi señora Nené? Un mundo de monos es la otra pintura. Las dos hojas del libro están llenas de monos: un mono colorado juega con un monito verde: un monazo de barba le muerde la cola a un mono tremendo, que anda como un hombre, con un palo en la mano: un mono negro está jugando en la yerba con otro amarillo: ¡aquellos, aquellos de los árboles son los monos niños!
Oiga usted, señorita Angustias: ¿quiere usted decirme por qué se está riendo de mí? ¿Tengo yo alguna danza de monos en la cara? -¡Hombre!
Verdaderamente risibles sus faces de monos con sus anchos vientres, sus colas inquietas, sus estómagos lisos; cuando entraron, esto hizo reír a la abuela.
Se ofreció una fuerte suma al que lo llevase a palacio y antes de los tres días le presentaron una docena de monos tan iguales al suyo que nadie podía distinguirlos.