Ejemplos ?
Y es fuerza, y que deje de ser novelero, u que siempre tenga por ocupación el dejar de ser. Texto Siendo mancebo, acompañó a su tío Catón, que fue inviado a Chipre contra Ptolomeo, habiendo Ptolomeo dádose muerte antes que llegase.
Y en segundo lugar, concluyo: que no existe un público único, invariable, juez imparcial, como se pretende; que cada clase de la sociedad tiene su público particular, de cuyos rasgos y caracteres diversos y aun heterogéneos se compone la fisonomía monstruosa del que llamamos público; que éste es caprichoso, y casi siempre tan injusto y parcial como la mayor parte de los hombres que le componen; que es intolerante al mismo tiempo que sufrido, y rutinero al mismo tiempo que novelero...
Echando al aire cohetes y descerrajando tiros, y entonando macarenas coplas, a pelado grito, entró el jándalo en su pueblo entre perros y chiquillos, que de una en otra barriada, con voces y con ladridos, publicaron la venida de aquel hombre «tan riquísimo,» en un instante, saliendo a la calle los vecinos a verle pasar; que el pueblo, como es notorio, ab initio es novelero y curioso aquí y en Francia...
Y para mantenerse en novedad, ha de continuarse en dejar de serlo, y el novelero tiene por vida muertes y fallecimientos perpetuos.
Las limeñas, sobre todo, se exasperaron y contagiaron a los limeños, traduciéndose la enfermedad en fervoroso entusiasmo por la causa de la religión, contra la que atentaba el novelero alcaldillo de tres al cuarto, a quien bautizaron mis paisanas con el apodo de Voltaire chiquito.
"...el espejismo novelero trae a los ojos visiones extrañas que nos nacen mirar por sobre lo nuestro, por simple razón de lejanía.
Cese ya, por Dios, vuestra civil opinión, y no os dejéis llevar del vulgacho novelero, que cuando no hubiera habido otra más que nuestra serenísima y santa reina, doña Isabel de Borbón (que Dios llevó, porque no la merecía el mundo, la mayor pérdida que ha tenido España), sólo por ella merecían buen nombre las mujeres, salvándose las malas en él, y las buenas adquiriendo gloriosas alabanzas; y vosotros se las deis de justicia, que yo os aseguro que si, cuando los plebeyos hablan mal de ellas, supieran que los nobles las habían de defender, que de miedo, por lo menos, las trataran bien; pero ven que vosotros escucháis con gusto sus oprobios, y son como los truhanes, que añaden libertad a libertad, desvergüenza a desvergüenza y malicia a malicia.
Con ese mismo grupo compuso los temas "Besos al aire" y "El amor manda", que los nominó a los Premios Juventud 2013 por la categoría "Mejor tema novelero".
En medio de este auge novelero radial, Fabio Gadea, en 1959, crea al personaje "Pancho Madrigal", impregnando con él a la radiodifusión y a las historias contadas, con la esencia nicaragüense, dotándoles de contenido típico, adaptando la radio a leyendas nicaragüenses como: La carreta nahua, la cegua, el cadejo, la llorona, la sucia, la mocuana, el Padre sin cabeza, entre otras, narradas por un personaje de "tierra adentro" (Pancho Madrigal), estas narraciones sucedían en un olvidado pueblo (imaginario) llamado El Galope donde vivían personajes como: Don Pancracio, Doña Genara, la Tula, Carelara y el querido Aniceto Prieto.
«Mi tesoro» estuvo nominado en dos ceremonias de premios en 2014: en los premios Juventud; como «mejor tema novelero» y en los Grammy Latinos; como «canción del año».
En su Bosquejo el historiador Francisco Xavier Aguirre Abad ha escrito que la juventud sobre todo, que mal educada, casi sin ocupación conocida, malgastando los años en diversas frivolidades, tuvo por ese tiempo materia seria en qué ejercitar su espíritu generalmente novelero e inquieto.