partera


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Sinónimos para partera

comadrona

Sinónimos

  • comadrona
Ejemplos ?
–Así es. Lento separóse de la gradinata el Hombre que vio a la Partera. El Astrólogo entró a la casa y subiendo por una escalera que estaba a un costado del vestíbulo, se internó en una habitación extremadamente alargada, cruzada en los altos por las vigas que soportaban las alfajías del techo, que allí extendía su oblicua ala.
Todos los vecinos y los peregrinos Tejían alabanzas Para el agua pura de aquel noble pozo de mi humilde casa. Era tan famoso como era su dueña Una pobre anciana... Partera del pago hacía 50 años.
Y, cuando el embarazo de Ana alcanzó los doscientos diez días, lo que hace siete meses, súbitamente, a la hora séptima, Ana trajo al mundo a su santa hija, durante el día 21 del mes (de ...), que es el 8 de septiembre. El primer día preguntó a la partera: ¿Qué he traído al mundo?
De lo que después se hubiere de hacer, siendo Dios servido de alumbrarme y de llevarme a cumplir mi voto, cuando de Guadalupe vuelva lo sabréis, porque el tiempo me habrá dado lugar de que piense y escoja lo mejor que me convenga. Partera no la he menester, ni la quiero: que otros partos más honrados que he tenido me aseguran que, con sola la ayuda destas mis criadas, facilitaré sus dificultades y ahorraré de un testigo más de mis sucesos .
19 Y las parteras respondieron á Faraón: Porque las mujeres Hebreas no son como las Egipcias: porque son robustas, y paren antes que la partera venga á ellas.
Voló el tiempo, y llegóse el punto del parto, y con tanto secreto, que aun no se osó fiar de la partera; usurpando este oficio la madre, dio a la luz del mundo un niño de los hermosos que pudieran imaginarse.
En medio de la tribulación y despecho que causaban las guerras, sobrevino igualmente una peligrosa peste en las mujeres, porque antes de que al tiempo natural pudiesen parir las criaturas, morían con ellas, estando aún embarazadas, en lo cual, a lo que entiendo, se excusaba Esculapio, diciendo que él profesaba la facultad de médico mayor y no la de partera; del mismo modo perecía el ganado, siendo ya tan terrible la mortandad, que llegaron a persuadirse las gentes que se había de extinguir la generación de los animales.
–¿Qué es eso? –Algún día le contaré. Vio la partera y no puede dormir de noche. Bueno, yo había pensado que usted... –¿Cómo, voy a ser el que...?
Un relámpago interpuso distancias azules entre los bloques de las montañas de nubes. Mojado y con la cabellera revuelta, se detuvo a un costado de la escalinata el Hombre que vio a la Partera.
Cuando entreabrió los ojos descendía por la escalerilla de la cochera en compañía de Bromberg. El Hombre que vio a la Partera marchaba como atontado con la greñuda cabellera alborotada.
Eso es lo esencial, lo que justifica toda causa injusta o justa. –¿Y quién lo va a asesinar a Barsut? –Bromberg, el que vio a la partera... –Usted no me había dicho...
«Señora, responde el magnífico bohemio, ¿qué quiere usted que haga? No soy cirujano ni partera...». Todos conocéis la gracia tenue de los tipos de Mürger.