porqué


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Sinónimos para porqué

Sinónimos para porqué

retribución

Ejemplos ?
Ya se encontraban muy cercanas, cuando sentí que mi cuerpo comenzaba a estirarse y hacerse más grande, más grande hasta que la descomunal hormiga quedó ahí abajo muy pequeña. Quién sabe porqué, pero había recobrado mi forma y mi estatura.
¿porqué desde el principio no me has dicho que vivir dichoso no es vivir según la ciencia en general, ni según todas las ciencias reunidas, sino según la que conoce del bien y del mal?
El temor que sentía, huyó. Misteriosamente estaba tranquilo y no sabía el porqué. Los monstruosos vampiros me introdujeron por aquella monumental puerta que era el inicio de un oscuro túnel.
Alcibíades: Comienzo a desconfiar mucho de mí mismo; creo, sin embargo, que respondería siempre de igual modo. Sócrates: ¿Y por qué? Porqué sabes bien que no tienes más que dos ojos y dos manos; ¿no es así?
Los preciosos murales que adornaban las casas destinadas a la meditación creadora, los TEOCALLIS (calli: casa), las casas del Teotl, se iban cubriendo de polvo y se resquebrajaban. Y los teotihui-toltecas se preguntaban el porqué de aquella destrucción.
Por lo anterior, es fácil comprender porqué Hjelmslev subcategoriza a la Semiótica (=sistemas de signos) en a) Semiótica denotativa: ninguno de los dos planos de una semiótica son semióticas b) Semiótica connotativa: uno o más de sus planos son sistemas de signos.
Con lo cual, todo era gusto y regusto en los confines del universo. Pero sucedió que un día, sin poder explicarse bien el porqué, se vio a TONACACIHUATL arrullando a una piedra.
Y por supuesto, nunca se habría podido construir una canción que parece lograda por los enfoques comunicativo-funcionales de la “modernizada” clase de Español, como la del decano compositor de lo desquiciante, Jaime López e interpretada por el grupo de rock, dizque nacional, Café Tacuba: Chilanga banda, obra que recupera el prestigio, en tiempos de descentralizaciones irracionales y convenencieras, de las pandillas de las barriadas, antes pueblos, de la ciudad de México y que no tiene porqué encartelarse como rock; suena a estilizados teponaxtlis y chirimías, a pesar de sus “synthes” y su rapeo.
Sin embargo algunos no olvidaban su sabiduría como astrónomo ni el famoso libro que había escrito con pinturas: el TEOAMOXTLI, o las manifestaciones de la energía creadora, donde explicaba porqué toda la naturaleza no era mas que una misma potencia, el TEOTL, vestida de distintas formas y diversos grados de evolución, donde el ser humano era el mas avanzado, pero que debía perfeccionarse por obra del esfuerzo, el estudio, la virtud y la voluntad.
Sin saber porqué, TOPILTZIN había comenzado a cambiar de conducta y cometiendo errores graves, con su mal ejemplo, inquietó a toda la grande TOLLAN que se veía como en sus mejores tiempos.
LA EPOPEYA DE LOS MESHICAS Dicen que aquella vez, cuando HUITZILOPOCHTLI, nuestro afanoso tatarabuelo, miró desde las alturas de las montañas de AZTLAN el hermoso valle rodeado de fecundos bosques y las transparentes aguas de los lagos donde blancas garzas se deleitaban apacibles, el fulgor que despidieron sus enormes ojos fue tan impresionante que quienes en esos momentos pescaban o cazaban o realizaban sus tejidos y adornos de plumas, vibraron extrañamente sin saber el porqué.
También descubrí que lo que yo intentaba realizar como algo nuevo, ya tenía aportaciones en nuestro país. El problema era comprender el porqué no había podido aterrizar e imponerse en la práctica docente.