rezar

(redireccionado de rece)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para rezar

orar

Sinónimos

Sinónimos para rezar

Ejemplos ?
No hay mejor menguante que el hacha por delante. Ni mujer, aunque mala, que no rece, ni saludar a pobre que enriquece. Ni faltar al que te presta, ni subir corriendo escala o cuesta.
En los casos en lo s qu e ante la solicitud del contratista, la entid ad contrata nte no fo rmulare ningún pro nunciamiento ni iniciare la rece pción de ntro de lo s períodos d eterminados e n el Reglamento de esta Ley, se considerará que tal recepci ón se ha efectuado de pleno derecho, para cuyo efecto un Juez de lo Civil o un Nota rio Público, a soli citud del contratista notificará que dicha recepción se produjo.
Las comunicaciones todas con la Península se hallan cor- tadas; en Tenerife y Gran Ca- naria se hallan en poder de los facciosos y las únicas fuentes de información con que conta- mos son las emisoras de radio, de algunas de las cuales se va- len los rebeldes para lanzar no- ticias falsas que tienden al que- brantamiento del espíritu cívico de la democracia española, dis- puesta a defender la Repúbli- ca a todo trance; pués sabe por amarga y triste experiencia, que la vida sin libertad no me- rece la pena y que es preferible una muerte honrosa a soportar la vil servidumbre de la escla- vitud.
A las veinticuatro horas caía la damnificada con un tendal de recetas, y, entonces, el alquimista de verdad (pues convierte el agua del pozo en oro) le decía: -¿Ha visto, señora, cómo yo tenía razón en decirle que se hiciera revisar del médico?
-Hermana, yo no me opongo a que la niña rece y cumpla con todas las prácticas religiosas, pero me parece que le infundes ciertas ideas que no son de mi agrado.
-preguntó, a la vez que cogía una de las desfallecidas manos a la enferma, que seguía mirándole con el espanto en los ojos, y al ver que nada le respondía, continuó con voz dulce y acariciadora-: Me he enterado por mi hermana de que estás algo malucha, y ahora, al pasar por la esquina, pues voy a casa de Bastián, que tiene a la menor de sus mozas con un calenturón que la está achicharrando, pues me dije yo: «Ya que estamos tan cerca, vamos en un vuelo a ver a Rosalía, y a llevarle este escapulario de la Santísima Virgen de Lourdes, para que durante tres meses la rece tres Avemarías en acción de gracias por haberle devuelto la salud».
Mas, habiendo salido aquel día Costanza con una toca ceñida por las mejillas, y dicho a quien se lo preguntó que por qué se la había puesto, que tenía un gran dolor de muelas, Tomás, a quien sus deseos avivaban el entendimiento, en un instante discurrió lo que sería bueno que hiciese, y dijo: -Señora Costanza, yo le daré una oración en escrito, que a dos veces que la rece se le quitará como con la mano su dolor.
El tercero modo de orar es que con cada un anhélito o resollo se ha de orar mentalmente diciendo una palabra del Pater noster o de otra oración que se rece, de manera que una sola palabra se diga entre un anhélito y otro, y mientras durare el tiempo de un anhélito a otro, se mire principalmente en la significación de la tal palabra, o en la persona a quien reza, o en la baxeza de sí mismo, o en la differencia de tanta alteza a tanta baxeza propia; y por la misma forma y regla procederá en las otras palabras del Pater noster; y las otras oraciones, es a saber: Ave María, Anima Christi, Credo y Salve Regina hará según que suele.
El miserable sintió una cosa extraña en el pecho y calor en las mejillas, entre vergüenza y desconocida ternura. -Hijo mío, rece usted el acto de contricción.
En cuanto al título de conde de la Granja, que disfruta un gobernador de Potosí, poeta notabilísimo de su época, pa- rece que no fué título del Perú sino de España.
Los bueyes, chico con grande, á no ser hijos de las vacas flacas, siempre serían bueyes; pero las pesetas nuevas no son como las antiguas, y el día en que la acuñación de la nueva moneda esté terminada, podremos asegurar que en vez de deber, por ejemplo, 20.000 millones de reales, deberemos 19.000, á no ser que la alteración de la moneda no rece con los acreedores del Estado, y les sigamos pagando los intereses con arreglo á la ley antigua.
¡vete con tus tristezas pálidas y la caravana de tu plata falsa!... Deja que el cementerio muera y rece, en la plegaria enlutada de sus cipreses».