recobrar

(redireccionado de recobré)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para recobrar

recuperar

desquitarse

Sinónimos

reparar

Sinónimos

  • reparar
  • desahogarse
  • restablecerse
  • reponerse

Antónimos

volver en sí

Sinónimos

  • volver en sí

Sinónimos para recobrar

desquitarse

Sinónimos

Ejemplos ?
Me levanté y eché a andar; pero las estrellas palidecían y una débil claridad en el cielo anunciaba el día; recobré el valor, y como estaba muy cansado, me acosté y me dormí de nuevo, sintiendo durante mi sueño un frío penetrante.
De haberse podido ver el aire entonces, lo habríamos hallado azul, serena y apaciblemente azul. De golpe recobré mi normalidad y la luz de mi conciencia, entre un hálito fresco de renovación sanguínea y de desahogo.
Cuando recobré el uso de razón tome la mano de Fotis, y estrujándola contra mis ojos, le dije: «Aprovechemos esta ocasión tan propicia, y concédeme una prueba incontrovertible y preciosa de tu afecto: dame un poco de aquella, pomada; ¡te lo suplico por mi puro amor!
Vi también de luz carentes los reinos y lacerado calenté mi cuerpo del Flegetonte en la onda, y no, sino con una vigorosa medicina del vástago de Apolo, devuelta la vida me fuera; la cual, después que con esas fuertes hierbas y con la ayuda peonia, para indignación de Dite, recobré, 535 entonces a mí, para que aparecido no aumentara del don este la envidia, densas me opuso la Cintia unas nubes, y para que estuviera guardado y pudiera impunemente ser visto, me añadió edad y no reconocible me dejó el rostro mío y a Creta mucho tiempo dudó si para habitarla 540 me entregaría o a Delos.
Y éste, después de haber esperado un poco, mandó al árbol bajarse otra vez. Y los niños descendieron con Jesús, y el árbol recobré su posición.
CAPÍTULO IX Cuando recobré el sentido, aturdido como estaba, me di cuenta que me encontraba en una tenebrosa cueva y lo que descubrí fue pavoroso: una hormiga roja que para mi tamaño era tan grande como un león, me vigilaba con sus ojos saltones y sus antenas se movían veloces como para comunicar a otras de su especie, su hallazgo.
Amada mía, espérame, ya voy. Recobré al fin mi sangre fría, hablé a mi amigo, cogí sus manos, que estaban yertas, y las separé de su rostro, que parecía el de un muerto.
Después, cuando poco a poco fui encontrándome a mí mismo, empecé a sentirme la garganta seca, la piel ardorosa, y me parecía que mi lengua era el fondo de un puchero vacío que se estuviese calentando a fuego lento y que las palmas de mis manos eran dos planchas de metal ardiendo que ni el hielo podrían refrescar. ¡Qué agonía de espanto, qué remordimiento, qué vergüenza sentí cuando recobré conciencia al día siguiente!
Al otro día mandó medecinas, azúcar, sagú y otras cosas, y desde ese mismo día recobré alguito de alivio; y si n'hubiera sido por la cosa de Vicenta, no l'hubiera pasao tan mal con esa gente tan formal y tan caritativa.
Las tiendas tan conocidas, con sus alegres luces, me animaron algo, y cuando me apeé en la puerta del café de Gray's Inn recobré mi buen humor.
-¿Y qué le ha contestado mistress Gudmige? -pregunté cuando recobré un poco de serenidad. -Pues bien; en lugar de contestarle: « Muchas gracias, se lo agradezco mucho, pero no quiero cambiar de estado a mi edad», mistress Gudmige cogió una jarra llena de agua, que tenía a su lado, y se la vació en la cabeza.
Mas, apenas el primer recodo del camino hubo ocultado a mi gracioso acompañante, subí sobre una piedra, recobré el estribo y me puse en marcha de nuevo.
ASTROV. -¡Basta!... ¡Recobré la sobriedad!... ¿Me ve usted?... ¡Estoy completamente sereno, y así seguiré estándolo hasta el fin de mis días!
Este, después de coordinar sus ideas, prosiguió así: —Desde el día en que, a pesar de sus funestas predicciones, llegué a la fuente de los Álamos, y, atravesando sus aguas, recobré el ciervo que vuestra superstición hubiera dejado huir, se llenó mi alma del deseo de soledad.
Fue preciso llamar al médico, por lo que duraba el síncope. Cuando recobré el sentido y recordé, sobrevino la convulsión. Hay que advertir que les tengo un miedo cerval a las armas de fuego; de un casual disparo murió un hermanito mío.
955 Hasta aquí lo ocurrido para contártelo a ti puedo referirte; hasta aquí también recuerdo; y la mente mía de lo restante no tuvo noción, la cual, después que a mí volvió, otro me recobré en mi cuerpo todo del que fuera poco antes, y tampoco era el mismo en mi mente.
Cuando se hubo repuesto por completo y cogió a Jip sobre sus rodillas para arrollar sus orejas alrededor de sus dedos, yo recobré mi gravedad.
—No puedo menos, dijo. Viendo a Carmides de acuerdo conmigo, más animado, poco a poco recobré mi serenidad y advertí que rehacía mis fuerzas.
Como el propio rey consignó en su diario, ese día «recobré mi libertad y volví a la plenitud de mis derechos que me había usurpado una facción».