rellano


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  • sustantivo

Sinónimos para rellano

descansillo

Ejemplos ?
Madero ordenó a Victoriano Huerta combatir la rebelión. Las tropas de Huerta vencieron a los orozquistas en Conejos, Rellano y Bachimba, y consiguieron tomar Ciudad Juárez.
• Planta tipo Las viviendas desarrolladas en cada rellano son cuatro dos a dos simétricas y prácticamente iguales, y constan de comedor- estar, cuatro dormitorios, cuarto de baño, aseo independiente, cocina con galería anexa donde se sitúa el lavadero.
Dos son las agujas que se emplean en la fabricación de albardas y sillas de montar: una para pasar el hilo o bramante a través del rellano que llevan por debajo las monturas es más ancha por la punta que por el resto teniendo hasta su tercio que es cilíndrico un filo triangular desde la punta y se llama también aguja de pasar.
Sus restos descansan en el monumento erigido en su honor en un rellano de la escalera principal de UTFSM, bajo una efigie suya, que mira el mar hacia el horizonte.
El rellano daba acceso a las dos Salas de la Guardia de Corps, después estaba la Antecámara, el Gran Gabinete y la Cámara que daba al Salón de la Paz.
Dicha aldea se halla en el norte del municipio, en un rellano en la ladera norte del monte Puig de Gallicant, dominando sobre el valle del río Siurana.
Llegó, rompiendo por entre la maleza y las plantas parásitas, hasta una especie de rellano que iluminaba la claridad del cielo...
Según colegía de la proximidad de las voces y del cercano chasquido de las ramas que crujían al romperse para dar paso a aquella turba de locuelas, iban a salir de la espesura a un pequeño rellano que formaba el monte en el sitio donde yo estaba oculto, cuando enteramente a mis espaldad, tan cerca o más que me encuentro de vosotros, oí una nueva voz fresca, delgada y vibrante que dijo ...., creedlo, señores, esto es tan seguro como que me he de morir..., dijo ...
se mismo día, poco antes de llegar Erdosain al último tramo de la escalera en caracol, distinguió, detenida en el rellano, a una señora envuelta en un abrigo de lutre y toca verde, que conversaba con la patrona de la pensión.
Rodolfo calzaba botas altas, flexibles, pensando que sin duda ella nunca las había visto semejantes; en efecto, Emma quedó encantada de su porte, cuando él apareció sobre el rellano con su gran levita de terciopelo y su pantalón de punto blanco.
Pero no había que pensar en ello, y se daba por satisfecho contemplándolo desde el ojo de la cerradura. Y allí seguía, en el frío rellano, cuando ya el viento otoñal se filtraba por los tragaluces, y el frío iba arreciando.
¿En qué fantástico mundo de pesadilla había penetrado? No se atrevió a avanzar ni a retroceder, y permaneció inmóvil, temblando, en la negra curva del rellano de la escalera.