remero

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Sinónimos para remero

remador

Sinónimos

Sinónimos para remero

bogador

Sinónimos

Ejemplos ?
Terminado el divino sacrificio, el oficiante habló con los remeros vencedores, alabó su religiosidad y les dijo cosas que a ellos les pusieron lágrimas en las pupilas.
Junto con la última vibración de la campana se desvanece la temerosa aparición y una mancha de espuma marca el peligroso sitio, del que huyen velozmente las barcas pescadoras por sus ágiles remeros, y ¡ay!
Esos mismos remeros fueron a San Sebastián para asistir a otras regatas y para saludar reverentes al ministro de Marina y al almirante, jefe de la Armada, que ellos sabían que estaban en el Club Marítimo del Abra.
Vimos a nuestro lado la galeota de nuestra conserva, donde estaba Leonisa, y a todos sus turcos y cautivos remeros haciendo fuerza con los remos para entretenerse y no dar en las peñas.
Mas se templó su furia cuando apenas le quedaba una de sus naves libre del incendio, y su ánimo turbado por el vino Mareótico, sumióse en honda postración al llegar César de las costas de Italia, incitando a sus remeros...
ace años que encontrándome yo en Cádiz, me invitaron a que visitase uno de los vapores que entonces hacían la carrera de Canarias. Salimos del puerto en un bote en el que había tres remeros.
Sujeté al yugo Las bestias, que el trabajo de los hombres Mucho aliviaron; antepuse al carro Frenígeros corceles, de pomposo Ornamento arreados. Lancé al ponto Las velívolas naves con remeros.
Inmediatamente dejamos el fondeadero con el remolque: la enorme y pesada lancha en cuya popa y banco distinguíamos las siluetas del patrón y de los cuatro remeros, destacándose como masas borrosas a través de la lluvia y de los copos de espuma que arrebataba el viento huracanado de las crestas de las olas.
Cuando los balseros creían haber escapado, se les aparecía, saliendo de un estero, el bote pirata de Tuturuto que, como un fantástico Neptuno, iba de pie junto al timón, mientras seis vigorosos remeros hacían deslizarse rápidamente la embarcación sobre la superficie del agua.
El timonel, firme en su lugar, calada la gorra hasta los ojos, parecía adherido al barco; los remeros se encorvaban y desencorvaban jadeantes; la barca avanzaba lentamente entre remolinos de espuma.
Una lancha ligera para una fiesta apercibida era: y al estilo de Oriente engalanado venía en ella un grave personaje por remeros esclavos remolcado, de súbditos humildes circundado, que servil le rendían homenaje.
Ahora, ea, botemos una negra nave al mar divino, reunamos los convenientes remeros, embarquemos víctimas para una hecatombe y a la misma Criseida, la de hermosas mejillas, y sea capitán cualquiera de los jefes: Ayante, Idomeneo el divino Odiseo o tú, Pelida, el más portentoso de los hombres, para que aplaques al Flechador con sacrificios.