remilgo

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Sinónimos para remilgo

Sinónimos para remilgo

dengue

Ejemplos ?
-Es que eres tú mucha mujer, chavó; es que tiées tú por cara una reliquia y un proigio por cuerpo -repúsole, al par que la contemplaba con íntima complacencia, la señora Dolores la Remilgos, hermana carnal de su padre, el señor Paco el Talabartero.
Por comodidad y con los remilgos expresados, partimos de la naturaleza de la razón de Estado señalada por Meinecke y prescindimos del catecismo de la razón de Estado, de Ferrari, en su Historia, que nos llevaría a constantes digresiones y confusiones, pues este autor nos demuestra que carece de poder de síntesis, a tal grado que hace difuso inclusive un catecismo.
Don Jacinto estuvo más firme que una roca; eclipsó casi la memoria del hijo predilecto del patriarca Jacob, todo ello con tal dignidad y tan sin melindres ni remilgos, que la risa y la chacota que el tío y sus dos amigos empezaron a mostrar, hubo pronto de trocarse en admiración y respeto.
Silba un granuja, grazna un remendón, relincha un carretero, aúllan por simpatía los perros vagabundos, lánzase a los novios de acá un chiste, de allá una grosería y del otro lado una indecencia, y sin duda porque la boda es de pro, confúndense en este pastel horripilante la burda chaqueta y el elegante gabán, la camisa remendada y los guantes de cabritilla, el luengo ropaje del sexo débil y la estirada librea del que peina barbas y hace las constituciones y los bandos de orden y buen gobierno; que en ciertas ocasiones y para determinados actos, la humanidad no gasta remilgos ni para mientes en grados de alcurnia ni de posición social...
Emma, sin embargo, le consolaba con remilgos de lenguaje, como se hubiera hecho con un niño abandonado, a incluso le decía a veces, mirando la luna: Estoy segura que desde a11á arriba, las dos juntas aprueban nuestro amor.
A más, si el hacendado respetaba la vida del esclavo porque ella le valía un talego, el industrial de nuestros días no anda con tales remilgos porque nada pierde al sacrificar la existencia de un obrero: desaparecido uno, es sustituido en el acto y quizá ventajosamente.
Lo primero que les ofreció la Kriloff fueron largos cigarros de Oriente, en una bandeja de cobre nielada de acero, y si algunas hicieron remilgos, la mayor parte de las convalecientes los encendieron con monería, sacando volutas de humo azul, y no desdeñando los emparedados de caviar y la confitura de hojas de rosa.
Si con el amo viejo era confianzudo, era por cumplir una consigna; porque así se lo había ordenado implícitamente; por lo demás, él tenía el respeto a la sangre donde el señorito la nobleza, en el fondo de la conciencia. Bueno se hubiera puesto el duque si Ramón le hubiese venido con remilgos y etiquetas.
Su narrativa, que tamiza y filtra el lenguaje oral más castizo y callejero con una cuidada sintaxis y una gran sensibilidad lingüística a los matices expresivos, es ajena a los remilgos del buen gusto, cercana a veces al expresionismo y el esperpento por la descripción de las situaciones grotescas en que abunda y resulta algo influida por el casticismo y tremendismo de Camilo José Cela, al que aporta sin embargo un vitriólico y superior sentido del humor sobre un similar análisis de la violencia implícita en la España profunda.
Tras varios meses de tensiones políticas entre el Parlamento y los partidarios de la candidatura de Cuestas, hacia el final de los cuales José Batlle y Ordóñez pidió sin más remilgos que se diera el golpe de estado, este finalmente ocurrirá el 10 de febrero de 1898.
El principal aspecto del Programa Phoenix era la recolección de información de inteligencia sin tener remilgos morales de como hacerlo.
El gusto por el consumo de carne, y los pocos remilgos que había que hacer para ello, produjo refranes como En cuanto a las cifras cuantitativas, en la España del Antiguo Régimen era convencional considerar una ración diaria suficiente la «media libra de carne» (230 gramos, mientras que de pan se consideraba suficiente una libra), lo que no quería decir que toda la población pudiera acceder diariamente a su consumo, ni que fuera carne de primera calidad (los más pobres sólo alcanzaban a comprar vísceras y despojos).