Ejemplos ?
No era ni necesario, para persuadirle de ello, que Remusgo, el primer pinche, que ya empezaba a darse tono, y aprendería con celo, para ascender, le instase bajo y apresurado: -Que van a venir por la trucha...
Una voz discreta susurró a su oído: -Maestro, si permite..., doy la comida yo. Me figuro que no saldrá mal. -¡Dar la comida Remusgo! ¡Eso quisiera el muy truhán, para lucirse a su cuenta!
La mujer, siempre zalamera, le subía la bufanda hasta las cejas. -Tápate, hijo, que corre un remusgo... Se apearon en un sitio solitario, un cruce en glorieta perdida.
Beba el madrigal coqueto en los lirios vino blanco, y pensativo el soneto descanse en rústico banco. Tenue, frígido remusgo entre los alcores sopla.
Y tanto se alborotaron los coronguinos celebrando la jus- tificación y talento de su paisano Remusgo, que la cosa llegó á oídos del Juez letrado de la provincia, el cual pidió los autos, y en ellos estampó un decreto declarando la nulidad de todo lo actuado, por existir inmediato parentesco entre el Juez de paz y el burro.