rencoroso


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  • adjetivo

Sinónimos para rencoroso

Ejemplos ?
El señor cura no era rencoroso; pero al ver enfrente al alcalde y tocar con sus pies los de aquel bribón de siete suelas, se le renovó la memoria del atroz sonrojo que por su culpa había sufrido aquella mañana, y la sangre volvió a repudrírsele en el cuerpo.
De igual modo el reino de Saúl, que, efectivamente, fue reprobado y desechado, era una sombra del futuro reino que había de conservarse en la eternidad, mediante a que el óleo santo con que fue ungido, y el crisma, de donde se dijo y llamó Cristo se debe tomar místicamente, y entender que es, un grande misterio, el cual reverenció tanto en Saúl el mismo David, que de terror le palpitó el corazón cuando habiéndose ocultado en una tenebrosa y oscura cueva, donde por acaso el mismo Saúl entró forzado de necesidad natural, le cortó sin que le sintiese, por detrás, un jirón de su manto, para tener con qué probar cómo le había perdonado graciosamente la vida pudiéndole matar, y con esta heroica acción arrancar de su rencoroso corazón la sospecha por la cual...
¿Qué se ha hecho de aquella indómita pujanza?" A lo cual el Tirreno, luego que, alzando los ojos al cielo, hubo aspirado un poco de aire y recobrado el sentido, replicó así: "¿Por qué me insultas, rencoroso enemigo, y me amenazas de muerte?
Allí madres, míseras esposas, allí amorosas y afligidas hermanas y niños huérfanos, maldicen aquella horrible guerra y el proyectado enlace con Turno, pidiendo que él sea, quien corra la suerte de las armas, pues reclama para sí el reino de Italia y los supremos honores. En lo mismo insiste el rencoroso Drances, asegurando que a Turno, sólo a Turno, llama Eneas a la lid.
En una de las callejas más oscuras y tortuosas de la ciudad imperial, empotrada y casi escondida entre la alta torre morisca de una antigua parroquia mozárabe y los sombríos y blasonados muros de una casa solariega, tenía hace muchos años su habitación raquítica, tenebrosa y miserable como su dueño, un judío llamado Daniel Leví. Era este judío rencoroso y vengativo, como todos los de su raza, pero más que ninguno engañador e hipócrita.
allá, en el abismo inabordable, le habían cambiado el humor y las ideas; ya no era un trabajador resignado, sino un esclavo del jornal, que oía pálido y rencoroso las predicaciones del socialismo que en derredor suyo vagaban como rumor de avispas en conjura.
Del monstruo entonce el rencoroso pecho en ira se enardece, y viéndose vencido, el duro lecho torna a ocupar, que en el oscuro Averno su delito merece y le impuso la mano del Eterno.
Cuando lo divisé creí que estuviese dormido… Le ajusté unos cuantos rebencazos y, como no se meneaba, me bajé… Lo primero que se presentó a la vista de don Cosme al ascender la loma fue el montón de tierra que cubría la fosa del caballo, lo que hizo revivir en él su odio rencoroso por el matador.
¡Que les vaya bien a los dos! Y rencoroso, herido, celoso, furioso interiormente, pero sin querer demostrarlo, bajó la escalera y se alejó a paso ágil...
Lo sentía él, y además lo comprendía por ciertas señales: veía que el médico, Campeche, los criados, le trataban con el rencoroso cuidado que un enfermo grave inspira a los extraños que tienen que asistirle.
En vano Tarquito le implora y quiere decirle muchas cosas; Eneas le derriba al suelo la cabeza, y revolviendo con el pie el tronco, tibio todavía, le dice con rencoroso pecho estas palabras: "Hete ahí tendido ahora, formidable guerrero; no te enterrará tu amorosa madre, ni dará a tu cuerpo un sepulcro en tu patria.
Satisfecho mi odio rencoroso, entrego a Marte el nieto aborrecido que dio a luz una sacerdotisa troyana; le consiento subir a la cumbre luminosa del Olimpo, beber las copas de néctar y sentarse en la tranquila compañía de los dioses.