rendir

(redireccionado de rendimos)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para rendir

producir

someterse

Sinónimos

ceder

Ejemplos ?
Los padres, las esposas, los hermanos, los hijos y las novias de nuestros combatientes, que en forma abnegada y cariñosa los alentaron e impulsaron al cumplimiento de su deber patriótico, reciban también el homenaje que nosotros les rendimos.
Resistan con nosotros. Repitan con nosotros, hermanos, la palabra de "¡No nos rendimos! ¡Resistimos!" Que se escuche no sólo en las montañas del Sureste mexicano, que se escuche en el norte y en las penínsulas, que en ambas costas se escuche, que en el centro se oiga, que en valles y montañas se vuelva grito, que resuene en la ciudad y en el campo.
Al olvido sólo regresarán quienes rinden su historia. Aquí estamos. No nos rendimos. Zapata vive y, a pesar de todo, la lucha sigue.
Unan su voz hermanos, griten con nosotros, hagan suya nuestra voz: ¡No nos rendimos! ¡Resistimos! Que la dignidad rompa el cerco con el que las manos sucias del mal gobierno nos asfixian.
Y nosotros corriendo y combatiendo, combatiendo y corriendo, como de por sí hicieron nuestros antepasados. Sin entregarnos, sin rendimos, sin derrotarnos.
Por eso no puede negarse que, aun cuando tengamos estos afectos rectos, y según Dios, son de esta vida y no de la futura que esperamos, y muchas veces nos rendimos a ellos, aunque contra nuestra voluntad.
Una vez más, desde este lugar les rendimos fervoroso homenaje, con el respeto que se debe a los patricios, tal como el pueblo y los Poderes de la Unión lo han hecho en diferentes actos realizados durante este año.
Y el loco murmuró, con las manos sobre la azada: -Acaso tú imagines que me equivoco; acaso, por ser niño, te asombre mucho el soberano impulso que mi alma enciende; por los que no trabajan, trabajo y lucho, si el mundo no lo sabe, ¡Dios me comprende! Hoy es el egoísmo torpe maestro a quien rendimos culto de varios modos: si rezamos, pedimos sólo el pan nuestro.
Así a mis ojos eres más hermosa, de mi feraz nación temprana rosa, niña pura y feliz, que la joven que erguida se levanta, y a cuya bella y delicada planta rendimos la cerviz.
Es el teatro tu imperio, Es el pueblo esclavo tuyo, Tus derechos el misterio De tu osada inspiración; Y nosotros, los profanos, Asombrados te rendimos Sonoro aplauso en las manos, Respeto en el corazón.
¡Nosotros lo que creemos es que si vienen (ALGUIEN EXCLAMA: “¡Los matamos!”) no, no los matamos: se tienen que rendir por hambre y por sed, porque hasta sin tirarles un tiro yo creo que los rendimos, porque si cuando estaban aquí dentro y tenían columnas, y tenían todas las fortalezas, y tenían los aviones, y tenían los tanques y nosotros no teníamos más que a los rifleros, éramos pocos, pocas balas, poco dinero y mucha hambre, los cercábamos y los rendíamos, yo quiero que ustedes me digan ahora, si cuando nosotros, nosotros a ellos los cercábamos, los rendíamos cuando éramos unos pocos, cuando no teníamos nada, ¿cómo va a preocuparse ahora el pueblo de Cuba, que tiene tantas armas, y que tiene tanques y tiene aviones?
Y le rendimos gracias y alabanzas a él, nuestro Señor y nuestro Dios, nuestro Salvador Jesucristo, aquel por quien toda loanza conviene al Padre, a él mismo y al Espíritu vivificador, ahora y en todos los tiempos y hasta la eternidad de todas las eternidades.