renegrido

(redireccionado de renegridos)
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  • adjetivo

Sinónimos para renegrido

ennegrecido

Sinónimos

Ejemplos ?
Era el jinete un gallardo porteño, algo moreno de rostro, y de tan expresiva fisonomía, que aun cuando cerraba los labios, hablaba con elocuencia irresistible a los corazones por medio de dos ojos renegridos como la noche.
Ya había transcurrido una hora; ya el señor Paco y el Pecoso, dando generosamente al olvido insignificantes quisquillas, e inspirados ambos por el néctar olorosísimo y, riente de las vides montillanas, hablábanse de tú, reconocíanse como las dos más altas personalidades de la provincia y no osaban incorporarse por temor a enterarse de modo contundentísimo de la mucha o poca resistencia de la solería, cuando: -Ya la cogiste, so pendón, so jartico de roar, so Pijolín, so don Vergüenza Perdía -gritó la señora Pepa la Tabardillos, dignísima consorte del Biznaguero, penetrando en la taberna chancleteando, con el rugoso semblante lleno de indignación, y puestos en jarra los brazos escuálidos y renegridos.
«La Muñeca», nombre con el cual no sabemos por qué hubieron de bautizar la nueva Pescadería, brillaba a los abrasadores rayos del sol con sus edificios de madera casi todos y pintarrajeados de los más vivos colores, adaptados en su mayoría y del modo más caprichoso y pintoresco a las exigencias de la industria; acá y acullá, bajo los amplios cobertizos, mozos atezados llenaban unos los serones de pescado que colocaban entre verdes hojas de palma; en tanto otros, bañaban en tinte de pino las larguísimas redes; los más viejos y menos ágiles, los renegridos veteranos entreteníanse en hacer mallas...
Rosario había preparado previamente la reja, y brillaban en los limpios tiestos recién regados la verde albahaca, algunos grandes clavelones que amenazaban romper a su peso los cimbradores tallos, y el jazmín, limpio de hojas secas, que se retorcía en floridas ramificaciones por entre los renegridos hierros.
Las primeras claridades del día iluminaban vagamente el paisaje; la venta del Caracolo presentaba pintoresco golpe de vista; el señor Juan el Pistola, de pie en el umbral, empleábase, como de costumbre, en tejer larga pleita con el esparto que sacaba del abultado haz que sujetaba bajo la axila; el Perezoso, un zagalillo greñudo y atezado, parecía empeñadísimo en justificar su mote con una interminable serie de bostezos, a la vez que daba suelta a la reducida piara que a diario tenía que conducir a la montanera; Márgara, desnudos los renegridos brazos...
La señora Pepa penetró en la habitación, sobre el encallecido pelo amplio pañuelo de hierbas anudado en la frente, en la mano la escobilla de blanqueo y algunos manchones de cal en el rostro y en los renegridos brazos, que dejaban ver las arrolladas mangas de la chaquetilla.
El Buscador de Oro era un joven de su edad, la piel pegada sobre los huesos planos del rostro y palidísima, y renegridos ojos vivaces.
El seno opulento batía con rabia dentro de la jaula de hierro del corsé; las piernas nerviosas hacían crujir la zaraza de la polera acartonada con el baño de almidón: el rostro, que tenía el color y la aspereza de los duraznos pintones, resultaba un tanto pálido, emergiendo del fuego de una golilla de seda roja; los renegridos cabellos...
Además de los representantes del sexo viril, no el mas débil dejaba de tener allí representación valiosísima, y sentadas, acá y acullá también, sobre el mal empedrado suelo, lucían sus haraposas vestiduras de colores, si vivos un tiempo, ya un tantico apagados por antiguas suciedades; los semblantes renegridos, algunos de gracioso perfil y ojos magníficos; los pies descalzos y el principio de la pantorrilla curtidos por la intemperie y el pelo sucio y aceitoso, cayéndole sobre la nuca en enorme castaña, engalanado con alguna flor de tallo larguísimo y de perfumado broche.
En su habitad natural se pueden observar: pumas, venados, zorros, linces, gatos monteses, liebres, ardillas, águilas, gavilanes, halcones, loros, perdices, palomas, tórtolas, urraca comúnes, tordo renegridos, Chilalos, etc.
Los parásitos de puesta interespecíficos usualmente ponen un huevo por nido, aunque en algunos casos, particularmente los boyeros o renegridos, varias hembras pueden parasitar el mismo nido.
El historiador Enrique Ruiz Guiñazú dice que Peña tenía en el brillo de los ojos renegridos y el corte anguloso de su semblante una gran fuerza de expresión.
Sumado a la amenaza que representa dicho hábito gregario, cabe destacar el hecho de que son percibidos como plagas y combatidos por los agricultores del arroz, ya que suelen mezclarse con otros ictéridos como los varilleros congos (Chrysomus ruficapillus) o los renegridos (Molothrus bonariensis), que se ven favorecidos por la presencia de los cultivos y se han transformados en verdaderas plagas.
Los anidadores parasitarios como los pájaros vaqueros o renegridos, de América, los indicadores, y muchos cucúlidos del Viejo Mundo y Australasia, ponen sus huevos en el nido en uso de otra especie.
Se destacó por su elegancia en el vestir, un par de ojos renegridos y una voz bien timbrada, realizando la mayoría de sus grabaciones en 1931.
Volvió a salir y arengó a su tropa que lo esperaba formada en la plaza: Luis Alayza y Paz Soldán, nos dice de este personaje: Como Andrés Avelino Cáceres, Ramón Ribeyro vivió en Miraflores después de la batalla, en uno de los pocos ranchos que se levantaron entre los escombros renegridos, de las que fueron amables quintas y mansiones opulentas.