retener

(redireccionado de retenía)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para retener

conservar

Antónimos

recordar

detener

Sinónimos

Sinónimos para retener

contener

Sinónimos

Ejemplos ?
Al fin volvía a hallarla... con otro hombre; ¡con otro que la retenía contra su brazo, que sobre su pecho la apoyaba, en muestra de vanidosa posesión!
Una doncella, flor de toda belleza, que había visto muy poco y de la cual, sin que ella lo supiera, estaba perdidamente enamorado, me retenía en la cárcel silenciosa de estas montañas.
Porque me daba vergüenza; por falta de fuerzas para toda resolución; porque, en buena lógica, yo también juzgaba irracionales mis temores... Acaso, y esto aún me avergüenza, porque, sin darme yo cuenta de ello, me retenía la vanidad del autor, aquella miseria...
Esos jóvenes de ciudad y mestizos de poco cuerpo supieron levantarse en un día contra un gobierno cruel, pagar su pasaje al sitio de la guerra con el producto de su reloj y de sus dijes, vivir de su trabajo mientras retenía sus buques el país de los libres en el interés de los enemigos de la libertad...
Llegaba tarde al espectáculo, porque la prole la retenía, y porque el tocado se hacía interminable por la falta de costumbre y por la ineficacia de los ensayos para encontrar en el espejo, a fuerza de desmañados recursos cosméticos, la Mariquita de otros días, la que había tenido muchos adoradores.
Nos hicimos mil juramentos de fidelidad. Yo, en el momento de partir él, aun le retenía y le apretaba entre mis brazos y me le comía a besos.
Habíase pasado debajo de los brazos de Valentín un cordel del cual los de arriba tiraban con furia; pero, la arena no soltaba la presa, la retenía con tentáculos invisibles que se adherían al cuerpo de la víctima y la sujetaban con su húmedo y terrible abrazo.
El libertino de quien os hablo, muy poco conmovido por la situación de aquella infeliz a la que pagaba para esto, la retenía allí hasta haber descargado, y se masturbaba ante ella exclamando: "¡Ah!
Hubiera querido que León lo sospechara; a imaginaba casualidades catástrofes que lo hubiesen facilitado. Lo que la retenía, sin duda, era la pereza o el miedo, y el pudor también.
Y alargaba el brazo y le estrechaba la cintura. Ella trataba débilmente de desprenderse. Él la retenía así, caminando. Pero oyeron los dos caballos que ramoneaban el follaje.
Y al día siguiente, a las ocho, se embarcaron en «La Golondrina». El boticario, a quien nada retenía en Yonville, pero que se creía obligado a no moverse de a11í, suspiró al verles marchar.
Desde estas aristas brillantes, su existencia se deshojó como un poema cordial y lleno de dulzura; vaciando en los moldes de la enseñanza sus luchas cotidianas, sus anhelos y experiencias didácticas; deleitándose con ese sol de la inocencia que la retenía en sus aulas, para enseñar la letra, el número y la libertad humanizada; el civismo y el trabajo creador.