reventar


También se encuentra en: Diccionario.
  • verbo

Sinónimos para reventar

abrirse

Sinónimos

estallar

fatigar

Sinónimos

Ejemplos ?
Advierto a ustedes, por consiguiente, que no me cuiden con tanto mimo; pues me harán reventar en esta cama en que me ha atado mi mala ventura...
¿Esto es lo que te gusta, no- ¡Ésos también eran cumplidores! ¡Como vos! ¡Pero antes vas a reventar aquí que salir de la planchada! ¡Y mucho cuidado, vos y todos los que están oyendo!
¡jo, jo, jo! —reía nuestro visitante, profundamente divertido— ¡Oh, Dupin, usted me va a hacer reventar de risa! — ¿Y cuál es, por fin, el asunto de que se trata?
Los amos tienen almacenes con todo lo necesario para vivir largo tiempo, hasta que los esclavos diezmados por el hambre vuelvan a reanudar sus tareas para llevar a los almacenes lo que sus amos han consumido durante el paro; los amos tienen automóviles para ir a donde les plazca y dejar a sus siervos desobedientes con un palmo de narices en la disyuntiva de reventar de hambre en pocas horas o de reventar de fatiga en algunos días...
Libre el país de los pavorosos problemas que minan las viejas sociedades europeas y estallan en ellas en alaridos nihilistas y reventar de bombas, mirará tranquilo hacia el futuro.
Las formas del pie desaparecían en una hinchazón tal que toda la piel parecía que iba a reventar y estaba cubierta de equimosis ocasionadas por la famosa máquina.
Sin embargo, temió el gobierno que la mucha tirantez hiciera reventar la soga, y dio al pueblo una dedada de miel con el nombramiento de García del Río, quien marcharía a Londres para celebrar un empréstito, destinado a la amortización del papel y a sacar almas del purgatorio.
Blanca como una cuajada, Y celeste la pollera, don Laguna, si aquello era Mirar a la Inmaculada. Era cada ojo un lucero, Sus dientes, perlas del mar, Y un clavel al reventar Era su boca, aparcero.
Pero, como nunca en su vida había manejado un arado ninguno de ellos, los primeros surcos fueron todo un poema de dengues y vueltas, con saltos a la disparada, sin arañar tierra, y clavadas repentinas de reventar tiros.
Sobre todo que estaba muy ocupado en mirar a un muchacho que, a todo correr y castigando el caballo, no podía igualar la marcha del tren, a pesar de haber sido ya aminorada, y calculó con asombro, que, en ocho horas, había hecho, sin reventar mancarrones, alrededor de treinta leguas.
Entre la concurrencia, había uno de esos vagos temibles, conocidos por gauchos malos, que, imbuidos en la idea que la gloria consiste en pelear a cualquiera, y especialmente a la policía, no desperdician ocasión de provocarla, a ver si la hacen reventar o disparar.
De esta manera, prestando al seis por ciento, a lo que se sumaba un cuarto de comisión más un tercio por lo menos que le producirían las mercancías, aquella operación debía, en doce meses, dar treinta francos de beneficio; y él esperaba que el negocio no acabaría ahí, que no podrían saldar los pagarés, que los renovarían, y que su pobre dinero, alimentado en casa del médico como en una Casa de Salud, volvería un día a la suya, mucho más rollizo, y grueso hasta hacer reventar la bolsa.