Ejemplos ?
Hay que buscar algún medio de evitar que continuemos siendo el escándalo de Europa con nuestra holgazanería y nuestro espíritu revoltoso.
Aun en él para tu infancia Hay fragancia, Calma, sombra, fresco y paz, Sin que viento revoltoso, Tempestuoso, Interrumpa tu solaz.
Porque la enfermedad, la cautividad, la ruina y el incendio no me son cosas repentinas, sabiendo yo en cuán revoltoso hospedaje me encerró la naturaleza.
Ni un muchacho revoltoso a quien, por calmar el llanto, contaran en son medroso aquel cuento tan famoso; y el chico calló de espanto.
Novillos hubo hasta de semana entera; en la clase misma, fuese por acción o por omisión, casi todos se salían con las suyas, si bien los chuzones y latigazos lograban tal cual vez meter en cintura, siquiera por un día, a más de un revoltoso.
Y sucumbí ante la fruta de promesas vacuas y en los pelos de la Eva fraudulenta me enredé para emprender la afrenta. Su cuerpo revoltoso hipnotizaba cada día y a cada hora no cesaba de labrar en su regazo, noche y día...
Mas ella, que en constancia era la hoja que el pardo otoño seca revoltoso, cuando el viento los árboles despoja y luego las arrastra caprichoso, mudó el amor que tuvo y desaloja del corazón mudable al fiel esposo; y usa con mi hermano de su ciencia por que él muestre a su amor correspondencia.
Carvajal, que ahorcó al padre Pantaleón con el breviario al cuello, sólo porque en el bendito libro había escrito con lápiz estas palabras: «Gonzalo es tirano», tenía capricho en dar pasaporte para el mundo de donde no se vuelve al revoltoso y acaudalado don Diego.
Así dijo el más revoltoso de los vates, y Rafael, que se sentó de nuevo, continuó su historia en los términos siguientes: - VI – Otros inconvenientes de la rima -«¿Qué haces ahí tan solo?
Y desde entonces Valpacífico, que ya era un pueblo de gentes muy buenas, como lo probaba el nombre que ya entonces tenía, pues aquel nombre indicaba una de las virtudes más grandes que puede tener un pueblo, que es la de ser pacífico y no revoltoso como van siéndolo casi todos los de España.
-Eso es muy cómodo, pero tiene grandes inconvenientes; primero, son muy pocos los que se dejan coger, porque los corretones tienen los pies muy ligeros; segundo, la efusión de sangre, aunque sea de criminales, me repugna profundamente, y es indigna de estos tiempos en que con razón se duda que sea justo matar a un hombre para castigar la muerte de otro; tercero, todo buen gobierno debe procurar el armento de la población, y con la pena de muerte, la población disminuye; y cuarto, el que muere por revoltoso, de criminal se convierte en mártir.
La inquietas mariposas despliegan sus cien colores, columpiándose en las flores con revoltoso bullir, posando en todas livianas; sólo al lindel dejan sola, sin sus besos, la amapola el tosco vaso al abrir.