salvar

(redireccionado de salvé)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo

Sinónimos para salvar

sacar

Sinónimos

vencer

Sinónimos

exceptuar

Sinónimos

grabar

Sinónimos para salvar

Ejemplos ?
11 Yo, yo Jehová, y fuera de mí no hay quien salve. 12 Yo anuncié, y salvé, é hice oir, y no hubo entre vosotros extraño. Vosotros pues sois mis testigos, dice Jehová, que yo soy Dios.
Llego y lo veo estremecido y palideciente de miedo y temblando de la muerte futura. Opuse la mole de mi escudo y le cubrí yaciente 75 y le salvé un aliento –lo menor es tal de mi gloria– inerte.
Ya no hay fe en el mundo; arrojado a la playa, mísero y necesitado de todo, le recogí y le di, insensata, una parte en mi reino y salvé su escuadra perdida y liberté de la muerte a sus compañeros.
¿Es que solo yo siento esta inquietud por mis conciudadanos? Yo sólo puedo responder a esa pregunta como respondería a otra - ¿Por qué solo yo salvé el Capitolio y la Ciudadela?
ODISEO Todas las palabras imaginables para no morir. HÉCUBA Luego, ¿no te salvé y te dejé salir de nuestra tierra? ODISEO Así es, ciertamente, y por eso veo todavía la luz de Helios.
De este último quiso el gracioso escanciase el novio una copa a la novia, y aprovechando la algazara formidable que armó esta ocurrencia, yo me levanté, me deslicé hasta la puerta sin ser visto, salvé la antesala, salté a la escalera, bajé disparado y me encontré en la calle, respirando por primera vez desde tantas horas...
BALIENTE Tiene pronta mi atención, estoy dispuesto a escucharlo, largue el royo sin cortarlo de esa fiera rilación. CENTURIÓN Mas antes de rilatar acomodaré a mi obero, que por él salvé este cuero, que quisieron ojalar.
_Quería_: ¡he aquí la gran palabra! _Quería_..., y lo conseguí.--¡Niños, aprended esta gran verdad! Salvé, pues, mi vida y la de Ramón.
Yo, señor Fígaro, soy liberal desde chiquito, así como hay otros chiquitos desde liberales; anduve en lo del año 12, asunto de grandes controversias; que salvé, pues, la patria de la dependencia francesa no hay para qué decirlo; que vino el Rey, todo el mundo lo sabe: ¡ojalá nadie lo supiera!, y que fui luego a Melilla eso lo sé yo, y basta.
Te salvé, como saben todos los griegos que se embarcaron contigo en la nave Argos, cuando guiaste los toros uncidos al yugo, que aspiraban llamas, para sembrar el mortifero campo; y después que maté al vigilante dragón que guardaba el vellocino de oro envuelto en sus monstruosos pliegues, viste por mi la luz saludable.
¿Y cómo te has librado, después que tropezaste con un hombre impío? DIONISO Yo mismo me salvé fácilmente y sin trabajo. CORIFEO ¿No sujetó tus manos en lazos de prisión?
Yo te salvé la vida al recibirte y darte cobijo en mi palacio, y ahora, para mi pesadumbre, tú me arrebatas mis rosas, ¡a las que amo sobre todo cuanto hay en el mundo!