seguir

(redireccionado de seguid)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • pronominal

Sinónimos para seguir

ir detrás

Sinónimos

Antónimos

perseguir

Sinónimos

acompañar

imitar

Sinónimos

Antónimos

continuar

Antónimos

estudiar

originarse

Sinónimos

Sinónimos para seguir

Ejemplos ?
TELL.––(Cogiendo la pica.) ¿Qué queréis?... ¿Por qué me detenéis? FRIESHARDT.––Habéis faltado a la orden; seguid. LEUTHOLD.––Pasasteis sin saludar este sombrero.
(Le ofrece el vaso.) EL MONJE.––Aunque sediento, nada tomaré antes que me digáis... HEDWIGIA.––No me toquéis la ropa, no os acerquéis... Seguid a distancia si he de escucharos.
Lo que os voy a decir se cumplirá: Se acabaran para vosotros los cuidados en el palacio de Néstor, pastor de hombres, y éste os matará en seguida con el agudo bronce si por vuestra desidia nos llevamos el peor premio. Seguid y apresuraos cuanto podáis.
Hagamos, pues, las paces y seguid tranquilos vuestro camino.» Malparados y chorreando sangre, continuamos nuestro viaje, llevándonos, por recuerdo de tal encuentro, pedradas y mordiscos.
¡no la oigáis, campanas, que con la voz grave de ese clamoreo, rogáis por los seres que duermen ahora lejos de la vida, libres del deseo, lejos de las rudas batallas humanas! ¡Seguid en el aire vuestro bamboleo, no la oigáis, campanas!
TAMINO, PAPAGENO Tres muchachos, jóvenes, bellos, nobles y sabios, nos acompañarán en nuestro viaje. LAS TRES DAMAS Serán vuestros guías, seguid únicamente sus consejos.
–Dejad, dejad. ¡Pum!, en el sombrero. Seguid hablando y no miréis. Efectivamente, el sombrero del buen hombre produjo un sonido seco; el acometido se para, se quita el sombrero, lo examina.
Si conseguís disfrutarla en paz, santo y bueno. Si no lo conseguís, seguid mi consejo, muchacho, y abandonadla a vuestro peor enemigo.
Yo he visto a las estrellas, Dice la hormiga herida. Y el caracol sentencia: Dejadla que se vaya. Seguid vuestras faenas. Es fácil que muy pronto Ya rendida se muera.
Colombianos, volad a las armas, repeled, repeled la opresión. Suene ya la trompeta guerrera, y responda tronando el cañón; de la Patria seguid la divisa, que os señala el camino de honor.
Y si ahora quieres que luche y combata, detén a los demás troyanos y a los aqueos todos, y dejadnos en medio a Menelao, caro a Ares, y a mi para que peleemos por Helena y sus riquezas: el que venza, por ser más valiente, lleve a su casa mujer y riquezas; y después de jurar paz y amistad, seguid vosotros en la fértil Troya y vuelvan aquéllos a la Argólide, criadora de caballos, y a la Acaya, de lindas mujeres.
Ahora temo mucho al Pelida, de pies ligeros, que con su ánimo arrogante no se contentará con quedarse en la llanura donde teucros y aqueos sostienen el furor de Ares, sino que batallará para apoderarse de la ciudad y de las mujeres. Volvamos a la población; seguid mi consejo, antes de que ocurra lo que voy a decir.