seguidamente


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • adverbio

Sinónimos para seguidamente

después

Sinónimos

Antónimos

Sinónimos para seguidamente

a continuación

Sinónimos

Ejemplos ?
SE INICIA COMO UN INVIDENTE QUE ARROLLA Y QUIEBRA LO QUE LE SALE AL PASO. SEGUIDAMENTE, LE ABRE PASO AL DEMAGOGO QUE HACE GERMINAR LA ANARQUIA Y LA CULTIVA CON LA FINALIDAD DE COSECHAR EL DESPOTISMO; NO SE TRATA DE UN DESPOTISMO OFICIAL SI NO ENCUBIERTO, PERO QUE SE DEJA SENTIR.
Abierto el acto y luego de un intercambio de opiniones las partes convienen en celebrar el acuerdo que seguidamente se detalla, sujeto a la confirmación de los respectivos Gobiernos provinciales.
Constituidas por Álava, Guipúzcoa, Navarra y Vizcaya, sus respectivas Asambleas Legislativas elegirán el Consejo General definitivo, que tomará posesión seguidamente, constituyéndose en la forma establecida en este Estatuto y cesando, ipso facto, el Consejo Provisional.
Este, el servicio público, se asienta sobre un conjunto de valores propios, sobre una específica «cultura» de lo público que, lejos de ser incompatible con las demandas de mayor eficiencia y productividad, es preciso mantener y tutelar, hoy como ayer. Seguidamente el Estatuto Básico define las clases de empleados públicos -funcionarios de carrera e interinos, personal laboral, personal eventual- regulando la nueva figura del personal directivo.
Además dice: «El que no guardare uno de los más mínimos mandamientos y los enseñare a los hombres, será el mínimo en el reino de los cielos; pero el que los observare exactamente y los enseñare, será grande en el reino de los cielos.» El uno y el otro dice que estarán en el reino de los cielos, el que no práctica las leyes y mandamientos que enseña, que eso quiere decir solvere, no guardarlos, no observarlos; y el que los ejecuta y enseña, aunque al primero llama mínimo, y al segundo grande Seguidamente añade...
José de Córdova y Rojas; y reuniéndolos en una pieza, y puestos de rodillas, les leí la sentencia de ser pasados por las armas militarmente en el preciso término de doce horas, y seguidamente separándolos á distintas habitaciones, les proporcionó todos los auxilios para morir cristianamente; y para que conste por diligencia, lo firmó dicho señor, de que yo como secretario doy fe.
Ahora bien, este Gavilán, de no lejos de aquí en la tierra, de no lejos de Xibalbá llegaba seguidamente al cielo, junto a los Maestros Gigantes.
El 21 de mayo de 2003, la 56ª Asamblea Mundial de la Salud adoptó por unanimidad el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco.viii El Convenio se abrió a la firma, por un periodo de un año, del 16 al 22 de junio de 2003 en la sede de la OMS en Ginebra y, seguidamente, del 30 de junio de 2003 al 29 de junio de 2004, en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Pero esta atribución es mera ficción literaria del autor, que pone sus reflexiones bajo el patrocinio del más ilustre de los Sabios de Israel. El lenguaje del libro y su doctrina, de la que seguidamente hablaremos, impiden situarlo antes del Destierro.
Ya por los años de 1949, llegaron los primeros colonos provenientes de la provincia de Loja, los señores Javier Torres, Eloy Torres, Carlos Capa y Rosa Capa, para luego llegar los señores Ricardo Ayala, Julio Jimbo, Fidel Lapo, quienes empezaron a talar bosques y montañas para realizar sus primeros cultivos para el sustento de sus familias, posteriormente siguieron emigrando mas colonos a estas tierras, formándose un pequeño caserío seguidamente la comunidad se vio en la necesidad de dar educación a sus hijos en la que se creó la primer escuela particular siendo su maestra la señora Elisa Paladines.
Luego que hubo llegado, unció al carro un par de corceles de cascos de bronce y áureas crines que volaban ligeros; y seguidamente envolvió su cuerpo en dorada túnica, tomó el látigo de oro hecho con arte, subió al carro y lo guió por cima de las olas.
Luego, como Hipodamante saltara del carro y se diese a la fuga, le envasó la pica en la espalda: aquél exhalaba el aliento y bramaba como el toro que los jóvenes arrastran a los altares del soberano Heliconio y el dios que sacude la tierra se goza al verlo; así bramaba Hipodamante cuando el alma valerosa dejó sus miembros. Seguidamente acometió con la lanza al deiforme Polidoro Priámida, a quien su padre no permitía que fuera a las batallas porque era el menor y el predilecto de sus hijos.