tajón


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Sinónimos para tajón

Ejemplos ?
Ítem, se ordena y manda que el dicho Cabildo nombre un fiel (ayudante y cuidador del) repeso el cual tenga peso y pesas, de manera que las tuvieren las Carnicerías, el cual si (se) hallare (con) alguna falta en las pesas de la Carne que así hubiere dado el Carnero, liego y sin más dilación delante de un testigo le saque prendas de seis pesos y haga cumplir la tal falta, y si (se) hallare que un tajón...
Así dijo, y Patroclo obedeció al compañero amado. En un tajón que acercó a la lumbre, puso los lomos de una oveja y de una pingüe cabra y la grasa espalda de un suculento jabalí.
Los destinatarios de estas epístolas son otros obispos, como Eugenio II de Toledo, que había sido discípulo suyo en Cesaraugusta antes de su consagración episcopal, abades como Emiliano, valido además del rey Chindasvinto, así como este mismo monarca y su sucesor Recesvinto, o personalidades influyentes de la cultura y la intelectualidad hispanovisigoda, como Tajón de Zaragoza, Samuel Tajón o Fructuoso de Braga, además del papa Honorio I.
Acudió a los concilios V (636) y VI (638) de Toledo. Murió en Zaragoza el año 651 y fue sucedido en la diócesis episcopal de dicha ciudad por Samuel Tajón.
Le sucedió como obispo de la ciudad Tajón (tal vez en el mes de marzo del 651), persona que al parecer no era muy del agrado de su antecesor.
Conservó intactas sus murallas en el siglo VI, que resistieron la ofensiva de los francos a mediados del sexto siglo, y continuó siendo un centro político y religioso de primer orden, hasta el punto de que en el siglo VII gozó de un periodo de esplendor cultural (junto con Sevilla y Toledo) gracias a la conjunción de importantes intelectuales como los obispos Juan II, Braulio, Tajón y Valderedo que desarrollaron en el marco del monasterio de Santa Engracia una importante actividad humanística apoyada en su destacada biblioteca.
En el siglo VII, la ciudad tuvo un relativo florecimiento cultural gracias a una serie de grandes obispos: Máximo, Juan II, Braulio, Tajón y Valderedo, vinculados al monasterio de Santa Engracia, que poseía una importante biblioteca.
La sede de Zaragoza fue ocupada durante la época goda por dos obispos ilustres: San Braulio (631-651), que asistió al Cuarto, Quinto y Sexto Concilio de Toledo; y Tajón (651-664), famoso por sus escritos y por haber descubierto en Roma la tercera parte de las «Morales» de San Gregorio.
En 541, fue asediada por los francos, aunque la ciudad no llegó a caer en su poder. En el siglo VII su sede episcopal conoció un periodo de esplendor con las figuras de los obispos Braulio de Zaragoza y Tajón.
Durante varios meses los vascones sitiaron Zaragoza, según relató a su colega Quirico de Barcelona el obispo Tajón, sucesor de San Braulio, que sufrió encerrado entre los muros los avatares y angustias del asedio.
San Leandro murió en el 651 y se asiste al ascenso de Tajón y San Fructuoso de Braga que había fundado una serie de monasterios en zonas poco pobladas de Galicia, que supondrían importantes focos de atracción para la población.
Aparece como tal firmando las actas del X Concilio de Toledo (año 656). Mantuvo amistad y correspondencia con San Ildefonso de Toledo y Tajón de Zaragoza.
En otra carta que se conserva, Quirico insta a Tajón de Zaragoza a concluir el encargo que había recibido del rey Chindasvinto de compilar una colección de extractos de la obra de San Gregorio Magno.
En una carta al obispo Quirce de Barcino, el obispo Tajón narra como nada podía hacer durante el día por los peligros que amenazaban a los habitantes de la ciudad, y hablaba de la imposibilidad de abandonar la ciudad para marchar al campo (debido a la presencia de las fuerzas sitiadoras).
Madrid: typis Augustinianis Monasterii Escurialensis, 1948. Una obra inédita de Tajón de Zaragoza. Segovia, 1943 Quorumdam veterum commentariorum in Cantica Canticorum antiqua versio Latina.