Ejemplos ?
Tronó reciamente y con fuerza y por todas partes terriblemente resonó la tierra el ancho cielo arriba, el ponto, las corrientes del Océano y los abismos de la tierra. Se tambaleaba el alto Olimpo bajo sus inmortales pies cuando se levantó el soberano y gemía lastimosamente la tierra.
Algo incontrolado e incontrolable tambaleaba las aspiraciones de reducir a la psicología a un orgullosa ciencia de la conducta, pues había conductas inexplicables.
erca de aquel pueblo donde yó nací De Canelones a una legua escasa Bordeando un camino de "pitas" y "tunas" Un rancho se alzaba Era un rancho vlejo de ladrillo y zinc Tan humilde y pobre, que hasta daba lástima Y a pesar de todo soportaba el tiempo, No se conmovía, ni se tambaleaba Ese era mi rancho...
Y así, mientras Luis Felipe seguía desempeñando con éxito el papel de pauvre honteux, de mendigo vergonzante, ni el ministerio se atrevía a solicitar el aumento de sueldo para Bonaparte ni la Asamblea parecía inclinada a concederlo. Y Luis Bonaparte se tambaleaba, como siempre, ante el dilema de aut Caesar, aut Clichy !
Y aún el castillo se miraba tan distante entre las curvas profundísimas que conducían a él. El camión de redilas que llevaban se tambaleaba a cada curva y parecía precipitarse a los despeñaderos.
— Era Francia, montaña en cuya cumbre anida el genio humano, la Francia de tu amor, que tambaleaba herida por el hacha del germano, y arrojando la lira en que cantabas la "Canción de los Bosques y las calles" fuiste a tocar llamada de París sobre el muro ennegrecido en el ronco clarín de Roncesvalles!
Con un ruido nauseabundo el óvalo cercenado cayó al suelo, mientras el torso segregado del bovino antagonista de Grignr se tambaleaba y luego se derrumbaba en un charco de turbulento carmesí.
Grignr avanza hacia Carthena con cierta aprensión ante el aroma pútrido de carne carbonizada que se alzaba en nubes de espesa contaminación blanquecina por la sala. Carthena se tambaleaba ligeramente, mirando sin ver su horrendo trabajo.
En el movimiento que hizo al inclinarse para ponerla bajo la mesa, su vestido (era un vestido de verano de cuatro volantes, de color amarillo, de talle bajo y ancho de falda) se extendió alrededor de ella sobre los baldosas de la sala; y como Emma, agachada, se tambaleaba un poco abriendo los brazos, los bullones de la tela se quebraban de trecho en trecho, según las inflexiones de su corpiño.
Pero cuando la pasarela de las vacas estaba levantada, había que seguir las paredes que se extendían a lo largo del río; la orilla era resbaladiza; ella, para no caer, se agarraba con la mano a los matojos de alhelíes marchitos. Después atravesaba los terrenos labrados donde se hundía, se tambaleaba y se le enredaban sus finas botas.
Luego de regresar a Naupacto, los atenienses navegaron rumbo a casa, dejando atrás una situación estratégicamente precaria y un comandante cuya reputación se tambaleaba con gravedad.
A comienzos del siglo XX, el desarrollo de la industria rusa era cada vez mayor, favoreciendo el crecimiento de las ciudades y una creciente efervescencia cultural: el antiguo orden social se tambaleaba, agravando las dificultades de los más pobres.