tejer


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Sinónimos para tejer

discurrir

Sinónimos

Ejemplos ?
Según las distintas ramas del trabajo a que pertenezcan, nos indicarán las distintas cantidades de dinero que los burgueses respectivos les pagan por la ejecución de una tarea determinada, v.gr., por tejer una vara de lienzo o por componer un pliego de imprenta.
Y así, San Jerónimo, después de haber reprendido a los herejes que compusieron los evangelios apócrifos por «haber intentado ordenar una narración más que tejer la verdad de la historia»(47), por el contrario, de las Escrituras canónicas escribe: «A nadie le quepa duda de que han sucedido realmente las cosas que han sido escritas»(48), coincidiendo una vez más con San Agustín, que, hablando de los Evangelios, dice: «Estas cosas son verdaderas y han sido escritas de El fiel y verazmente, para que los que crean en su Evangelio sean instruidos en la verdad y no engañados con mentiras»(49).
La necesidad de alimentarse fue el origen de la agricultura; las intemperies dieron motivo a fundar los principios de la arquitectura; la desnudez fue causa de que se discurriese en hilar lana, reducir las plantas a filamentos suaves y consistentes, tejer los hilos entre sí, y formar al fin una cubierta que resguardase nuestra piel.
Amo el cigarro que a escondidas de tugurio derramas en tu afán de día sin besos, luego de tanto labio turbio. Amo tu ropa sin fetiches emociones; la que tienes, la que compras, la que esperas tejer en promiscuas ilusiones...
Veamos; dime dónde encontraremos los productos de la aritmética y geometría; como vemos en una casa el producto de la arquitectura y en un vestido el producto del arte de tejer, y así en una multitud de otros efectos, producto de una multitud de otras artes?
Los obreros cambian su mercancía, la fuerza de trabajo, por la mercancía del capitalista, por el dinero y este cambio se realiza guardándose una determinada proporción: tanto dinero por tantas horas de uso de la fuerza de trabajo. Por tejer durante doce horas, dos marcos.
Cuando ya se hubieron perdido de vista, una sonrisa burlona serpeó en los gruesos labios de todos los habitantes del cortijo, y -Usté, agüelito -dijo el Caracolo al viejo, que no había cesado un punto de tejer la soga- a la loma del Almendral, y tú, Perezoso, a la del Grajo, y tú, Márgara, al cruce de los Matorrales, a tener cudiao con esa gente, y si los ven ostés de golver, ya sabéis, un escopetazo a la luna, Y diciendo esto se lanzó rápido hacia lo más espeso del monte.
Y aun me atormenta más el ánimo otra de sus fechorías: me han roído y agujereado un peplo de sutil trama y fino estambre que tejí yo misma; y ahora el sastre me apremia por la usura —¡situación horrible para un inmortal!— pues tomé al fiado lo que necesitaba para tejer y ahora no sé como devolverlo.
Estamos como en la época de los caldeos; nos consta que en verano hace más calor que en invierno, pare usted de contar: los meteorólogos siguen midiendo y apuntando. Si se les objeta que acaso no haya ley en la vida de los aires, se encogen de hombros y toman a su vasto tejer y destejer.
¿De qué servía la maquinaria mediante la cual un hombre podía tejer tantas prendas como mil hombres un siglo antes, cuando había tantos seres humanos harapientos, temblando, como siempre?
Así pues, estaba pensando (y pensar le costaba cierto esfuerzo, porque el calor del día la había dejado soñolienta y atontada) si el placer de tejer una guirnalda de margaritas la compensaría del trabajo de levantarse y coger las margaritas, cuando de pronto saltó cerca de ella un Conejo Blanco de ojos rosados.
Las primeras claridades del día iluminaban vagamente el paisaje; la venta del Caracolo presentaba pintoresco golpe de vista; el señor Juan el Pistola, de pie en el umbral, empleábase, como de costumbre, en tejer larga pleita con el esparto que sacaba del abultado haz que sujetaba bajo la axila...