tiniebla


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Sinónimos para tiniebla

oscuridad

Sinónimos

ignorancia

Sinónimos

Sinónimos para tiniebla

oscuridad

Ejemplos ?
De noche, un hombre toca un botón, los dos alambres de la luz se juntan, y por sobre las máquinas, que parecen arrodilladas en la tiniebla, derrama la claridad, colgado de la bóveda, el ciclo eléctrico.
Nada nubla los contornos de mi cosmos renovado ni el aliento del olvido ni el suspiro del antaño, solamente una cadencia reencontrada de no ser tiniebla, de no ser presencia, sino fantasía… Y me reinvaden los ensueños sus misterios sumergidos.
6 Porque mirando yo por la ventana de mi casa, Por mi celosía, 7 Vi entre los simples, Consideré entre los jóvenes, Un mancebo falto de entendimiento, 8 El cual pasaba por la calle, junto á la esquina de aquella, E iba camino de su casa, 9 A la tarde del día, ya que oscurecía, En la oscuridad y tiniebla de la noche.
17 Hanme rodeado como aguas de continuo; Hanme cercado á una. 18 Has alejado de mí el enemigo y el compañero; Y mis conocidos se esconden en la tiniebla.
Paladín fuiste para los Inmortales de una cruel contienda y por tu sabiduría regresamos de nuevo saliendo de aquella oscura tiniebla, ¡soberano hijo de Cronos!, después de sufrir desesperantes tormentos entre inexorables cadenas.
Estrellábanse en los vidrios Las arrebatadas gotas, Y en el nocturno silencio De aquella tiniebla lóbrega, Duraba en la torrecilla Donde la princesa mora Aquella luz que brillaba Tras de los vidrios dudosa.
Pero ese mismo día sobre la boca del volcán puso su mano la Tiniebla y el cráter enmudeció para siempre y las estrellas se quedaron en las entrañas de la Tierra.
Sin nadie mandárselos aquellas almas endemoniadas fueron haciendo en el aire un caracol que ni un remolino. Los aires se fueron escureciendo, escureciendo, con aquella gallinazada, hasta que todo quedó en la pura tiniebla.
En las noches profanas De novenario (orquestas Difusas, y cohetes Vívidos, y tertulias De los viejos, y estrados De señoritas sobre La regada banqueta) Hay en tus torres ágiles Una policromía de faroles De papel, que simulan En la tiniebla comarcana un tenue Y vertical incendio.
Yo anhelo, Señora, Que en mi tiniebla pongas para siempre Una rojiza aspiración, hermana Del inmóvil incendio de tus torres, Y que me dejes ir En mi última década A tu nave, cardíaco O gotoso, y ya trémulo, Para elevarte mi oración asmática Junto al mismo cancel Que oyó mi prez valiente, En aquella alborada en que soñé Prender a un blanco pecho Una fecunda rama de azahar.
Cuando la noche oscura con su estrellado manto el claro día en su tiniebla encierra, y suela en la espesura el tenebroso canto de los nocturnos hijos de la tierra, al pie de aquesta sierra con rústicas palabras mi ganadillo cuento y el corazón contento del gobierno de ovejas y de cabras, la temerosa cuenta del cuidadoso rey me representa.
Los buenos habitantes de Lima se encerraban en casita a las diez de la noche, después de apagar el farol de la puerta, y la población quedaba sumergida en plena tiniebla con gran contentamiento de gatos y lechuzas, de los devotos de hacienda ajena y de la gente dada a amorosas empresas.