tragar


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  • verbo

Sinónimos para tragar

Sinónimos para tragar

Ejemplos ?
—Ya no traga saliva—añadió el cabo—. ¿Trujiste pólvora? —Aquí hay, y balas que hacer tragar a los portugos. Lástima que estea oscuro...
Todo arranque individual sucumbe bajo la red terrible. Tragar su texto, asegurar su programa, salir de su examen, eso, en su mezquindad estéril, es el fin, el sueño, el ideal de las energías vírgenes de una nación.
Abrió la boca por cogerla y lo único que logró fue llenársela de agua; y como era testarudo, persistió en su empeño, por más que sólo lograra tragar mucha agua; y cuando quiso salir, vio la luna en la inmensidad que seguía su majestuosa marcha, pero él no tuvo dónde apoyar las patas y se ahogó.
Los discípulos del santo obispo de Hipona se ampararon de tales padrinos y diéronse tan buenas trazas y manejaron las cosas al pespunte y con tanta reserva, que todo fue para ellos soplar y hacer lunetas. Los adversarios, no hallando por dónde hincarles diente, tuvieron que tragar saliva y resignarse.
Imagínome que don Ventura Travada debió ser andaluz; pues no contento con hacernos tragar un rábano gigantesco, añade que en 1741 se encontró en el mineral de Huantajaya una pepita de plata pura que pesaba treinta y tres quintales, habiéndose empleado cables de navío y aparatos mecánicos para desprenderla de la roca.
Cierto es que San Martín no intervino directamente en la emisión del papel moneda; pero al cándido pueblo, que la da siempre de malicioso y de no tragar anchoveta por sardina, se le puso en el magín que el Protector había sacado la brasa por mano ajena, y que él era el verdadero responsable de la no muy limpia operación.
Este tersiaba en el braso un poncho blanco que de largo arrastraba p'ol suelo; las botas, de potro, no le alcansaban más que hasta medio pie, y traiba un chiripasito corto con más aujeros que disgustos tiene un pobre. Ay no más se sentó juntito al plato, peló una daga como de una brasada de largor y dio comienso a tragar a lo hambriento.
A1 verme se entró corriendo, mientras Jip ladraba con todas sus fuerzas contra un enorme perro que estaba en la calle y que le hubiera podido tragar como una píldora.
¡No aceptaré de nadie hospitalidad hasta que haya decidido ir al monte Vesubio a que haga salir sus llamas... sobre ese miserable bandido de... Heep! ¡No podré tragar el... menor refresco... bajo este techo..., sobre todo, ponche...
Singularmente excitada a esta necesidad por la gran dosis de bebida que acababa de hacerme tragar, le aseguré que sí tenía muchas ganas, pero que no quería hacerlo delante de él.
De pronto nos quedamos inmóviles, y fue entonces cuando hizo por primera vez la carraspera rara, como si arrastrara algo, en la garganta, que no quisiera tragar y que al final era un suspiro ronco.
Con la edad, Carlos iba adoptando unos hábitos groseros; en el postre cortaba el corcho de las botellas vacías; al terminar de comer pasaba la lengua sobre los dientes; al tragar la sopa hacía una especie de cloqueo y, como empezaba a engordar, sus ojos, ya pequeños, parecían subírsele hacia las sienes por la hinchazón de sus pómulos.