triquitraque


También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para triquitraque

Sinónimos para triquitraque

buscapiés

Sinónimos

Ejemplos ?
Y sentado, momentos después, a su lado, el Bellotero, preguntábale mientras vaciábase en la palma de la mano tabaco en cantidad suficiente no ya para hacer un cigarro de grueso calibre, sino para rendir al fumador mis empedernido: -¿Y se puée saber, amigo, y usté isimule la curiosiá, a qué va su mercé a jacer en Triquitraque?
-Pos si es asín y quiée usté darme gusto, esta noche yo voy a ver si pueo platicar con Ángeles por la reja; Ángeles, sigún me han dicho, va esta tarde a los meceores con los niños del Sereno; usté conoce mucho a los niños del Sereno, usté se va esta tarde a los meceores, se acerca usté a la del Altozano, la mira usté como si la fuera usté, a retratar, y cuando la haiga usté visto bien, se va usté pa cá del Triquitraque aonde yo estaré aguardándolo a usté como quien aguarda al Mesías.
-Porque si sigue usté creyendo, después de mirarla despacio, que esa jembra tiée el perfil tan poco de recibo como dicen, yo pierdo dos de la Pastora y me doy contravapor y no güervo yo a mirar más a la Ángeles a la cara, ni manque me den un salario. -Pos entonces me parece a mi que ya podíamos dirnos pa cá der Triquitraque.
El Bellotero miró al desconocido con expresión incrédula; aquello de la fábrica de tapones habíale sonado a quea, y rascándose sin necesidad la cabeza, exclamó con acento lleno de ironía: -Pos míe usté: pa mí que lo que es corcho no farta en estos manchones, y menos en Triquitraque.
El hombre era de la misma pasta de aquel que fastidiado de oír a su conjunta gritar a cada triquitraque y como quien en ello hace obra de santidad: «¡Soy muy honrada!
-Y a propósito de Triquitraque, ¿cómo anclan los Ventolinas? -Er señó Paco, superior... Como que jace ya la mar de tiempo que no dice esta boca es mía.
-Pero si la Poerosa, en descansando una miaja, es capaz de llevarnos al pico del Tenerife. -¡No, eja ya hoy al animal y vámanos ya pa abajo, que ya se me ha quitao la gana de dir a Triquitraque!
Ya empezaban a tomar posesión de los portales y aceras de la calle los vecinos ansiosos de respirar la brisa fresca de la noche; la luna a inundarlo todo con sus argénteas claridades y a resonar, acá y acullá, los melancólicos tañidos de las vihuelas con que la gente moza alegra sus horas de solaz en los umbrales de sus respectivas viviendas en las noches de estío, cuando Antoñico el Zaragata, ya vestido como en los días de repique, llegó a la puerta del Triquitraque, y sentándose junto a una de las mesas en ella colocadas, preguntó al encargado de atender a la numerosa parroquia: -Oye tú, Cayetano, ¿no ha venío entoavía el señor Cristóbal el Pinturero?
La primera parte es una muy instructiva y amena introducción a las estructuras poéticas (y recursos estilísticos) que todo aspirante a poeta debería dominar; la segunda, una «falsa antología de poetas españoles» en la que, tras realizar una breve introducción a cada uno, parodia su estilo y poesías más conocidas; en este apartado brillan con luz propia las Coplas del triquitraque, y el Cantar del Suyo Cid.
En 1936, fundó la revista Triquitraque junto a Emma Gamboa y Lilia Ramos, fundó Triquitraque, la revista infantil más duradera en el país (mayo de 1936-octubre de 1947, interrumpida durante 1943), en el que se involucran inmediatamente Carlos Luis Sáenz y Adela Ferreto.
Tras ser separado de la enseñanza, fundó, junto a Adela Ferreto y Luisa González, la revista «Triquitraque», la revista para niños más duradera de la historia de Costa Rica (1936-1947), donde publicó muchas de sus obras y cuentos infantiles.
Desde 1930, Sánchez también colaboró con ilustraciones y artículos de diferentes periódicos y revistas nacionales como La Nueva Prensa, La Prensa Libre, Diario de Costa Rica, La República, Repertorio Americano, Rincón, Costa Rica de ayer y hoy, Triquitraque y Bambi.
Entre los diversos productos pirotécnicos pueden destacarse el petardo, el cohete, la bombeta, el trueno, la carcasa, el triquitraque, el borracho, el buscapiés, el mixto garibaldi, la traca, la bengala, la rueda, los fuegos japoneses, los volcanes o fuentes, etc.
Vea usted cómo no hubiera tenido que ir a Francia por epígrafe, que a fe está lejos para andarse yendo y viniendo a cada triquitraque...