troyano

(redireccionado de troyana)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • sustantivo

Sinónimos para troyano

Sinónimos para troyano

caballo de Troya

Sinónimos

Ejemplos ?
Llegan en esto unos pastores troyanos, trayendo maniatado por la espalda, a presencia del Rey, con gran vocerío, un mancebo desconocido, que se les había presentado de improviso para mejor encubrir aquella traza y abrir a los Griegos las puertas de Troya, fiado en su valor e igualmente dispuesto, o a valerse de engaños, o a arrostrar una muerte seguro. Por todas partes la juventud troyana, con el afán de verle, se precipita en derredor del preso, insultándole a porfía.
Yo no juré en la Áulide con los Griegos el exterminio de la nación troyana, ni envié una armada contra Pérgamo, ni arranqué de su sepulcro la cenizas y los manes de su padre Anquises; ¿por qué cierra el oído desapiadado a mis palabras?
Empieza entre tanto a revolverse el cielo con grande estrépito, a que sigue un aguacero mezclado de granizo, con lo cual los Tirios y la troyana juventud y el dardanio nieto de Venus, dispersados por el miedo, van en busca de diversos refugios; los torrentes se derrumban de los montes.
Ayante Telemonio, antemural de los aqueos, rompió el primero la falange troyana e hizo aparecer la aurora de la salvación entre los suyos, hiriendo de muerte al tracio mas denodado, al alto y valiente Acamante, hijo de Eusoro.
Debieras estar al frente de un ejército de cobardes y no mandarnos a nosotros, a quienes Zeus concedió llevar al cabo arriesgadas empresas bélicas desde la juventud a la vejez, hasta que perezcamos. ¿Quieres que dejemos la ciudad troyana de anchas calles, después de haber padecido por ella tantas fatigas?
Fácilmente adormecería a cualquiera otro de los sempiternos dioses y aun a las corrientes del río Océano, que es el padre de todos ellos, pero no me acercaré ni adormeceré a Zeus Cronión, si él no lo manda. Me hizo cuerdo tu mandato el día en que el animoso hijo de Zeus se embarcó en Ilión, después de destruir la ciudad troyana.
Representaba a aquel que la manzana dio a Citerea; y nunca tan hermoso pareció ante la adúltera Espartana que, turbando a dos mundos el reposo, huyó ciega con él a la troyana ribera, abandonando al rey su esposo, su patrio Eurotas y su infante prole, cuanto hermoso allí el arte retratole.
Veía aquí a los Griegos huyendo alrededor de las murallas de Pérgamo, acosados por la juventud troyana; allí huían los Troyanos, a quienes estrechaba desde su carro el penachudo Aquiles.
Aquí de todo el pueblo por todas partes y de las madres y de los padres al paso la multitud se lanza y las que los fuegos, oh troyana Vesta, 730 guardan tuyos, y con alegre clamor al dios saludan, y por donde a través de las enfrentadas ondas la nave rápida es conducida, inciensos sobre las riberas, en aras por orden hechas, por ambas partes suenan y aroman el aire de sus humos, y herida entibia la víctima a ella lanzados los cuchillos.
Teníamos por rey a Eneas, el más justiciero, el más piadoso, el más grande de los hombres en la guerra, y el más valeroso; si los hados nos le conservan, si aun respira el aura vital, y no ha bajado todavía a las crueles tinieblas, no temas, que no te pesará de haberte adelantado a favorecernos. Todavía contamos con la ciudad de Sicilia y con sus armas y con el ilustre Acestes, descendiente de la sangre troyana.
Ya en aquella época supe la desgracia de la ciudad troyana, y conocí tu nombre y los de los reyes griegos; vuestro enemigo mismo ensalzaba con grandes alabanzas a los Teucros, y se decía oriundo de la antigua estirpe troyana.
Ya Cupido, obediente al mandato de su madre, caminaba contento, conducido por Acates, llevando a los tirios los regios dones, y llega en el momento en que la Reina tomaba asiento en áureo lecho, cubierto de magníficos tapices, y en medio de sus convidados, y en que Eneas y la juventud troyana llegaban también y se recuestan en purpúreos estrados.