venir

(redireccionado de veníamos)
También se encuentra en: Diccionario.
  • all
  • verbo
  • locución

Sinónimos para venir

llegar

Sinónimos

inferirse

Sinónimos

venir a menos

Sinónimos

  • deteriorarse
  • empeorarse

venirse abajo

Sinónimos

Sinónimos para venir

Ejemplos ?
Esa es muchachada que promete... -¿Y el Japonés? Me acuerdo: veníamos una vez en el tren... íbamos para Santa Rosa... Son las tres de la madrugada.
Libre ya de sus quehaceres, pronto se juntó con nosotros el dueño del puesto, y quedamos charlando con él hasta que se sirvió la cena, a la cual hicimos el debido honor, siguiendo nuestra conversación sobre los campos de afuera, de donde veníamos y a donde nuestro huésped pensaba ir.
Ahí nomás nos dijo que nos paráramos contra la pared y que miráramos al piso; un poco como ya dijo María Antonia nosotros ya veníamos pensando que era el momento de frenar el verdugueo tomando una actitud más rígida ante ellos, pensando que ya había estado el juez y en alguna medida había posibilidades de que hubiera tomado cartas el juez, de que se nos levantara la incomunicación y se nos sacara de ahí.
Y mientras ellos tres van delante, sigo aquellas miradas y pienso si será realmente verdad que el paso de mi madre es menos ligero y que la alegría de su belleza ha desaparecido. También me pregunto si los vecinos recordarán, como yo, los tiempos en que veníamos los dos juntos de la iglesia ....
El número uno había pronunciado un discurso en nombre de todos los alumnos y le habíamos vitoreado hasta quedar roncos, lo que le había emocionado haciéndole llorar. Y ahora, por la noche, míster Wickfield, Agnes y yo veníamos a tomar el té en su compañía.
Como que otra igual no la pesca, señores. Desde un mes antes la veníamos preparando. Sueltos y artículos en la prensa local, conversaciones en los corrillos, frenéticas salvas de aplausos apenas aparecía en escena la Duchesini, envíos de ramos de flores, con que sabía yo que estaba embalsamado su cuarto -aquel Edén cuya entrada me había vedado a mi propio-, todo iba formando en torno de la «diva» esa atmósfera candente y electrizada que precede a las apoteosis.
Prendiéronse trescientos o cuatrocientos, a los cuales hice cortar las manos derechas e narices, dándoles a entender que se hacía porque les había avisado viniesen de paz e me dijeron que sí harían, e viniéronme de guerra, e que, si no servían, que así los había de tratar a todos; e porque estaban entre ellos algunos caciques principales, dije a lo que veníamos para que supiesen e dijesen a sus vecinos, e así los licencié.
Hicímoslo así. Nos preguntaron quiénes éramos y a qué veníamos. Respondimos a todo; y sacando el que parecía jefe de los demás un volumen membranáceo, leyó en él no sé qué índices o apuntaciones, y al acabar nos dio por respuesta -¡oh, respuesta amarga, más que las adelfas y el absintio póntico!- nos respondió que nosotros no estábamos reconocidos por sonoros elocuentes vates sino por copleros adocenados y misérrimos, que nuestras obras se habían examinado en el Parnaso y que todas ellas estaban destinadas al quemadero; que Apolo nos había maldecido solamente en pleno consistorio hasta unas cuatro docenas de veces, y que sería ofenderle el dar un solo paso adelante.
Tiene que ver esto, absolutamente, con el modelo que veníamos desarrollando y del que bueno es decirlo, desde las usinas centrales que se cayeron en los grandes centros de poder venían anunciando reiteradamente desde el año 2003 en adelante, que indefectiblemente se derrumbaría.
Volvimos a tener superávit fiscal, no los 3,5 que se veníamos teniendo, obviamente hubo un incremento de los recursos para poder precisamente darle sustentabilidad al mercado interno, que bueno es decirlo, el desarrollo de ese fuerte mercado interno fue lo que permitió sortear la crisis; del billón 790 mil millones de pesos de las ventas facturadas, un billón 586 mil millones correspondieron exclusivamente al mercado interno porque hubo una fuerte caída de las exportaciones, sobre todo en el sector primario que cayeron el 43 % siendo la manufactura agropecuaria con un 10% la que menos impacto negativo tuvo.
Esto realmente a la Argentina, el impacto, nosotros lo veníamos sosteniendo desde el año 2003 cuando el entonces presidente Néstor Kirchner comenzó en las Asambleas Generales de Naciones Unidas a pedir insistentemente, la reformulación precisamente de los organismos multilaterales de crédito, algo que también acaba de sostener el señor Presidente.
Como él con toda su familia era muy devoto, nos hospedó a mí y a mi hermano Alipio cuando veníamos de la otra parte del mar, que aunque no éramos clérigos, sin embargo, ya servíamos a Dios, y entonces posábamos en su casa.